Tremenda
sorpresa se llevó Carlos Manuel García Cardoso, trabajador del Museo
de la Revolución, al extraer del jardín de esta institución un boniato
de ¡29,3 libras!
La historia comenzó hace aproximadamente nueve meses, cuando Carlos
sembró un boniatico con fines ornamentales para que sus bejucos
embellecieran el lugar. Y mire usted qué cosas tiene la vida.