El licenciado en Ciencias de la Computación y profesor de la
Universidad de La Habana, un verdadero prodigio del cálculo mental
según expertos, intervino esta vez en una especialidad bien diferente,
pues no implica calcular sino memorizar.
Las pruebas consistieron en recordar la mayor cantidad de dígitos
decimales, primero en un segundo y luego en cuatro. También hubo de
retener números binarios (sistema que utiliza como cifras
exclusivamente el 0 y el 1, base de la informática) en iguales
tiempos; además de memorizar matrices y figuras geométricas de
colores.
En la primera de estas modalidades logró la tercera mejor marca de
todos los tiempos, válida también para el tercer puesto, al retener 16
decimales en un segundo. En esta categoría se impuso el recordista
absoluto y campeón del certamen: el español Ramón Campayo, quien
consiguió acordarse de 17 dígitos.
Viera aventajó a Chus García, segunda del ranking mundial, y a la
mayoría de los alumnos de la llamada Escuela de Campeones de Campayo,
en esta prueba. De hecho, el atractivo escogido por el ibérico para
promocionar la lid desde su sitio web fue la "presencia de las mejores
figuras mundiales", entre quienes destaca al "cubano Yusnier Viera
(poseedor de varios récord Guinnes de cálculo rápido)".
Al publicar los resultados del campeonato, la página en Internet
señala: "El genial campeón cubano no pudo pasar de la novena posición
(en el acumulado tras los seis ejercicios), pero asombró a todos los
presentes con su enorme potencial mental".
Sin embargo, el cibernético bejucaleño declaró a Granma que
su "técnica estuvo un poco por debajo. Pienso que con lo aprendido
pudiera mejorar muchísimo". Y de acuerdo con los expertos, en cuanto a
talento innato para memorizar estaba entre los mejores.
El joven (cumplió 25 años el 26 de abril) había revelado antes de
partir hacia España que cuando comenzó "en este mundo de las
habilidades, lo primero que intenté fue batir el récord de dígitos en
un segundo. Entonces, el plusmarquista me cortó la inspiración, pues
cada vez que lograba un resultado notable, me enteraba por Internet
que ya él lo había superado".
Su rival es uno de los patrocinadores del certamen y quien lo
invitó, al comprobar su destreza en la memorización, durante un
intercambio en la II Olimpiada Mundial de Cálculo Mental. Posee
actualmente todas las primacías en pruebas de velocidad.
Ha sido capaz de memorizar en un segundo 19 dígitos decimales y 42
números binarios. Por si no bastara, ha asombrado al orbe al retener
100 dígitos decimales en 50 segundos, 1000 dígitos en 15 minutos y 23
200 palabras por orden tras escucharlas apenas una vez.
Igualmente, los ocho máximos acumuladores en este campeonato
pertenecen a la Escuela de Campeones de Ramón Campayo.