
Adiestramiento laboral
LOURDES PÉREZ NAVARRO
lourdes.p@granma.cip.cu
Cuando los egresados de las enseñanzas superior y técnica
profesional empiezan a laborar poseen la formación académica, pero
necesitan consolidar esos conocimientos y ponerlos en práctica. Para
ello, dentro de los tres años que dura el servicio social, hay un
periodo llamado adiestramiento laboral.
Este, explica Mario Miranda Márquez, director de Formación y
Desarrollo del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS),
posibilita a los recién graduados su adaptación laboral y su
preparación complementaria, para así afianzar los conocimientos
adquiridos y desarrollar habilidades que les permitan asumir un cargo
determinado —en las categorías de técnicos, trabajadores
administrativos, de servicios u operarios—, en la entidad donde fueron
asignados para cumplir su servicio social.
El cumplimiento del tiempo de adiestramiento laboral, agrega,
comienza a contarse a partir de la incorporación del recién graduado
al centro al que es asignado. Ese periodo está en correspondencia con
el grado de complejidad del cargo para el cual se prepara y de los
objetivos definidos en el plan individual de adiestramiento laboral.
Su culminación, precisa, no significa haber consumado el tiempo
establecido para el servicio social.
Por ejemplo, para quien se prepara como técnico, esta etapa puede
durar hasta dos años. Sin embargo, si al año cumple satisfactoriamente
con los objetivos propuestos, así reflejado en la evaluación, como
reconocimiento y estímulo el jefe de la entidad podrá pasarlo a ocupar
un cargo de dicha categoría ocupacional y empezará a pagarle el
salario correspondiente a esa plaza.
Mientras transcurra la etapa de adiestramiento laboral, los recién
graduados reciben el pago del estipendio establecido en la
legislación. Además, tienen derecho a que se les abonen todos los
pagos adicionales aprobados en la entidad, entre ellos, los
establecidos en el sistema de estimulación y por trabajar en turnos
rotativos.
¿Qué corresponde hacer a
las administraciones?
En ese sentido las políticas a seguir están establecidas, y se
ratifican en la carta circular número 20 del 2006 del Secretario del
Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, donde indica: "¼
No se trata de recibir graduados y ubicarlos a trabajar; es
recibirlos, adiestrarlos, enseñarles, familiarizarlos y ofrecerles
todas las posibilidades para su mejor desempeño".
El jefe de la entidad, subraya Miranda, tiene la responsabilidad de
garantizar la asignación de un tutor a todos los recién graduados
durante su adiestramiento laboral.
Los tutores tendrán a su cargo la elaboración del plan individual
de adiestramiento —acorde a las tareas a desarrollar en el cargo para
el que se prepara—, velarán por su cumplimiento y realizarán las
evaluaciones parciales y finales. Además, establecerán con los
egresados las relaciones interpersonales que permitan conocer sus
inquietudes y opiniones, y propiciarán su participación en el análisis
y solución de los problemas y dificultades enfrentados por el
colectivo de trabajo.
En opinión del Director, subsisten dificultades por parte de las
administraciones al asumir esta importante tarea de ofrecer adecuada
atención y preparación a los recién graduados que les son asignados
para cumplir el servicio social.
Esto, asevera, provoca que no se cumplan las expectativas de muchos
jóvenes al incorporarse a la vida laboral y los conduce a solicitar el
cambio de ubicación o, en el peor de los casos, a que la abandonen.
Las administraciones, enfatiza, tienen también la obligación de
realizar todas las diligencias necesarias para buscar e incorporar a
aquellos que no se presenten o abandonen la ubicación laboral
otorgada.
No podemos permitir, concluye el funcionario, que los jóvenes se
desvinculen del estudio y del trabajo; eso es algo que no debe existir
en una sociedad como la nuestra que le brinda a todos sus miembros
inmensas posibilidades para la superación y el desarrollo profesional. |