(Versiones Taquigráficas-Consejo de Estado)
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Felipe
Pérez.-Buenos días.
(¼ )
Quisiera reiterar la satisfacción del Gobierno y del pueblo cubanos
por la presencia en nuestro país del Cardenal Bertone. Entendemos la
presencia del cardenal Bertone, portador de la palabra y el mensaje
del Papa Benedicto XVI hacia los cubanos, como una expresión de las
relaciones fluidas, cordiales, respetuosas entre la Santa Sede y
nuestro país.
El amplio programa que el cardenal Bertone ha venido cumpliendo en
nuestra patria le ha permitido apreciar el enorme esfuerzo que el
pueblo cubano realiza para enfrentar las dificultades, construir un
país mejor y más justo para todos los cubanos, y, en particular, el
esfuerzo que nuestro pueblo realiza para sobreponerse a las graves
dificultades, derivadas del bloqueo económico, comercial y financiero
que se nos impone.
(¼ )
Confirmamos que en el día de mañana en la tarde, Su Eminencia, el
cardenal Bertone, será recibido por el Presidente del Consejo de
Estado, compañero Raúl Castro Ruz, junto a la delegación que le ha
estado acompañando.
Quisiera subrayar también que hemos sostenido ahora una reunión
cordial, franca y respetuosa, donde hemos discutido con amplitud sobre
las relaciones entre la Santa Sede y Cuba, sobre los principales
problemas de la agenda internacional; hemos constatado coincidencias
fundamentales en temas de máximo interés de la agenda, y hemos también
discutido y conversado acerca de las relaciones entre la Iglesia
Católica en Cuba y el Estado cubano.
Hemos subrayado al cardenal Tarcisio Bertone la voluntad del
gobierno y de las autoridades cubanas de continuar trabajando por
seguir ampliando y profundizando la comunicación fluida y cordial, que
ya existe, entre la Iglesia Católica en Cuba y nuestro Estado, y en
continuar trabajando para crear las condiciones para que puedan
ejercer, con toda amplitud y garantías, el papel y la responsabilidad
que a la Iglesia corresponde, en el marco establecido por nuestra
Constitución y nuestras leyes.
Ha sido, realmente, un momento de conversación agradable y profunda
para nosotros, y ha confirmado, en nuestros compañeros de la
Cancillería y en mí, la condición de excelente conversador del
cardenal Bertone, cuyo español en Cuba ha mejorado por día.
Así que le reitero, Eminencia, la bienvenida y la satisfacción por
tenerle entre nosotros.
Tarcisio Bertone.-Muchas gracias, señor Ministro.
Buenos días a todos ustedes, representantes de los medios de
comunicación, muy importantes aquí en Cuba y en todo el mundo.
Ustedes saben que yo vengo para conmemorar la visita de Juan Pablo
II, gran siervo de Dios, luchador por los derechos humanos, de la
justicia, de la paz en todo el mundo, que ha dejado aquí en Cuba un
recuerdo inmenso. El monumento que hemos inaugurado en Santa Clara
habla hoy al pueblo cubano, con su cariño, con su afecto, con su
participación al desarrollo del pueblo cubano, con su amor universal.
Yo tengo que confirmar todo lo que ha dicho el señor Ministro.
Hemos tratado una serie de temas, las relaciones bilaterales entre
Cuba y la Santa Sede, entre la Iglesia de Cuba y el pueblo cubano, las
relaciones, sean con las autoridades nacionales, sean con las
autoridades locales, con las que se tratan los problemas concretos de
la vida, de compartir las aspiraciones, el bien común de todo el
pueblo cubano.
Hemos tratado también problemas de visión internacional, hemos
experimentado convergencias sobre los problemas de reestructuración de
las Naciones Unidas, sobre los problemas de la justicia, de la
democratización de los medios de gobierno, sobre todo económicos e
internacionales, para favorecer el bien común de los más pobres, sobre
todo de los países más pobres y no de los países más ricos. Hemos
tratado los problemas ambientales.
Ustedes saben que la Santa Sede, los dos pontífices, Juan Pablo II
y Benedicto XVI ahora, han intervenido con precisión, con certeza,
sobre estos problemas concretos de la vida internacional.
El Santo Padre realizará una visita a las Naciones Unidas en el mes
de abril, hará un discurso en las Naciones Unidas, y después está
preparando una encíclica social, que recupera asuntos y problemas que
están en el corazón de los pueblos y de las naciones en el momento
actual. Son temas que interesan a Cuba, a la Santa Sede y les
interesan a todas las naciones del mundo.
Gracias por su presencia.
Estamos a su disposición para cualquier pregunta.
Discúlpenme por mi español, que es un español un poquito piamontés,
italiano; pero todos entienden, comprenden.
Gracias.
Andrea Rodríguez.-(¼ )
Quisiera saber qué retos y qué oportunidades se abren ahora en Cuba,
dada la nueva elección de presidente, con el presidente Raúl Castro al
frente del gobierno, y cómo vio a Cuba en este viaje suyo.
(¼ )
Tarcisio Bertone.-Yo creo, si es posible, si puedo inspirarme.
He venido aquí en un momento especial, extraordinario; muchos en
Italia, también el Presidente de la República Italiana me han
preguntado: Usted va en un momento de cambio a Cuba, es el primer
enviado internacional que visita Cuba en el momento del cambio. Creo
que el momento de cambio es un momento muy importante para Cuba y para
todo el mundo; pero la línea fundamental es la línea del líder máximo,
del presidente que me ha recibido en el año 2005. Con Fidel yo he
hablado dos horas en el año 2005, y Raúl Castro continuará —como ha
dicho ayer en la Asamblea— con una visión, si todo es posible, del
desarrollo de Cuba, del desarrollo de las relaciones internacionales
de Cuba con el mundo. Como decía Juan Pablo II, que Cuba se abra al
mundo y que el mundo se abra a Cuba, sobre todo el mundo que se abra a
Cuba.
Yo espero que las relaciones maduren siempre más como se ha hecho
en estos diez años. Estoy visitando Cuba por tercera vez y he visto un
desarrollo, una madurez, buenas relaciones, relaciones concretas entre
las iglesias locales y las autoridades locales, también con las
autoridades nacionales.
Hay un camino que se persigue, que va adelante, que hace madurar a
todos juntos, yo creo que el nuevo presidente Raúl, el nuevo Consejo
de Estado, la Iglesia Católica misma y las otras iglesias intentan
reconocer, percibir las aspiraciones del pueblo y responder, en todo
lo posible, con todos los medios posibles, teniendo en cuenta las
dificultades del pueblo cubano, sobre todo por el bloqueo económico
que nosotros conocemos, y teniendo en cuenta la voluntad de hacer el
bien común de los ciudadanos de Cuba.
La Iglesia se pone cerca de las autoridades, del pueblo cubano a
trabajar por el bien de este querido pueblo cubano.
(¼ )
Felipe Pérez.-Quisiera decir, (¼
) que he agradecido al cardenal Bertone, al cardenal Ortega y a
los obispos cubanos, y he subrayado la manera en que nuestro pueblo
recibió, en el momento de la enfermedad de Fidel, el llamado de los
obispos cubanos a la oración a los fieles católicos, a la oración por
la salud y la recuperación de Fidel. Fue un gesto humano que nuestro
pueblo ha reconocido.
He dicho también al cardenal Bertone que el mayor reto, el mayor
riesgo y el mayor peligro que el pueblo cubano, incluidos los
creyentes católicos, los creyentes cristianos, los fieles de todas las
religiones que hoy están establecidas en nuestro país, el mayor riesgo
que todo nuestro pueblo enfrenta deriva hoy de la amenaza exterior,
deriva de la amenaza de la presión externa, el bloqueo económico, la
política de agresiones contra nuestra patria, y le he confirmado
nuestra voluntad de defender con hidalguía y un gran sentimiento de
unidad nacional y de convicción en nuestros derechos, a ser un pueblo
libre y a ser respetado, de continuar resistiendo para preservar
independiente y libre a nuestra patria.
Yo he recordado las palabras del Santo Padre Juan Pablo II sobre
ese tema en su histórica visita a Cuba hace 10 años.
(¼ )
Carolina Silvestre.-Buenos días Ministro, buenos días Cardenal,
y a todos los colegas buenos días. Soy de América 24, canal de
noticias de Argentina, Buenos Aires. La pregunta es para Bertone.
Hace 10 años, cuando el Papa visitó a Cuba, dijo textualmente que
"el bloqueo era injusto y éticamente inaceptable"; pero Estados
Unidos, como todos saben, durante estos últimos 10 años ha recrudecido
las medidas en contra del pueblo cubano. Me gustaría saber cuál es la
posición que tiene el Vaticano con respecto a esto y de qué forma le
parece que pueden colaborar para que Estados Unidos levante el
bloqueo. Gracias.
Tarcisio Bertone.-Yo he repetido en una entrevista antes de
venir aquí a Cuba y he repetido esta mañana también, que la Santa Sede
confirma exactamente las palabras de Juan Pablo II. El bloqueo es
éticamente inaceptable, es una opresión para el pueblo cubano. No es
el medio para ayudar a un pueblo a conquistar su dignidad, su
independencia; es una violación de la independencia del pueblo. Esta
es la verdad.
El Vaticano confirma este juicio y hace tentativas de impulsar a
Estados Unidos a eliminar este bloqueo. Yo mismo he pedido que el
gobierno de Estados Unidos permita la reunificación de los familiares
en Cuba. Es una medida humanitaria, la más razonable que se puede
pensar y que se puede hacer.
Nosotros haremos nuestros esfuerzos en esta dirección como
representantes del Papa y de la Santa Sede.
Juana Carrasco.-Soy del periódico Juventud Rebelde.
Quisiéramos que el Cardenal, en esta su visita en Cuba, que ha
tenido, digamos, dos objetivos: un aspecto espiritual y un aspecto
oficial, en el aspecto oficial cómo se han ido desarrollando sus
encuentros con las autoridades cubanas y qué espera del anunciado
encuentro de mañana con el Presidente Raúl Castro.
Tarcisio Bertone.-Las relaciones con las autoridades cubanas
son excelentes. Me toca confirmar que me han dado toda la ayuda
también en los viajes, porque he visitado toda la isla de norte a sur,
desde La Habana hasta Santiago de Cuba, Guantánamo, Santa Clara,
etcétera, con las facilidades, la ayuda, la presencia y el
acompañamiento de las autoridades, y con la oportunidad de discutir
rostro a rostro diversos problemas y de compartir varias metas. Es
verdad, jamás he podido hablar tanto con las autoridades cubanas como
en esta tercera visita. Esto es muy importante, es una oportunidad
favorable.
Yo espero mañana un encuentro —como ha dicho el señor Ministro
antes— de claridad, de sinceridad, de conciliación y de participación
con el Presidente Raúl Castro.
Envío mi respetuoso saludo al Presidente Fidel Castro que, ustedes
saben, en el 2005 ha hablado tan bien de Juan Pablo II, de la madre
Teresa de Calcuta y de Benedicto XVI; porque él ha dicho que el rostro
de Benedicto XVI le parecía el rostro de un ángel, un hombre luminoso,
sereno. Es verdad.
Todos esperan aquí, la Iglesia cubana, las autoridades, que el Papa
pueda visitar a Cuba. Es, como decimos nosotros en teología, en la
mente de Dios, esta visita del Papa a Cuba.
Me parece importante subrayar que he encontrado muchísimos jóvenes
entusiastas de su fe, entusiastas de su vida y de su identidad como
cubanos, porque ellos, los jóvenes, son los hombres del futuro que
luchan por la identidad y por la independencia de Cuba de todo poder
opresivo, externo, sobre todo, y también interno, porque, como ha
dicho el señor Ministro, nuestra vida, nuestra responsabilidad es a
favor, no para ejercer un poder. También los elegidos en la nueva
asamblea, en el nuevo Consejo de Estado, intentan hacer el bien.
Escuchar las aspiraciones del pueblo, sobre todo de los jóvenes y
responder con iniciativas propias y favorables. Esta es la intención
de todos. Y yo espero que esta intención se traduzca en concretización
de iniciativas por el bien de todos.
Los jóvenes me han impresionado muy favorablemente. He encontrado
millares de jóvenes, sobre todo en el Santuario de la Caridad del
Cobre y en Guantánamo también he encontrado muchísimos jóvenes
entusiastas. Estos son el futuro de Cuba, de Cuba libre y de Cuba
desarrollada en su autonomía, en su soberanía, en su independencia y
en el carisma del pueblo cubano.
He cantado también las canciones, las palabras de José Martí, que
me han encantado, yo no las conocía antes.
Reconozco mucho y agradezco mucho esta experiencia que he
experimentado aquí en Cuba en estos días. Muchas gracias.
Felipe Pérez.-Quisiera agregar que fue José Martí, el Apóstol
de la independencia cubana, quien señaló que ser culto es el único
modo de ser libre. "Ser culto es el único modo de ser libre",
Eminencia, había dicho Martí; ser culto es el único modo de ser libre.
Y yo conversaba con su Eminencia, el cardenal Bertone, que cuando
confirmé la grata noticia de su visita a Cuba, que había sido ya
anunciada por el cardenal Ortega, decía que en Cuba el cardenal
Bertone encontrará un país donde ni un solo niño tiene vetado el
derecho de ir a la escuela, un país donde van hoy a las universidades
casi 800 000 jóvenes, independientemente de sus creencias religiosas,
independientemente del color de su piel, independientemente del
estatus económico o de bienestar de su familia, todos absolutamente
con el derecho garantizado.
Recordaba también, porque me emocionaba oír al cardenal Bertone
evocar a los jóvenes, a la juventud cubana en cuyos hombros está la
responsabilidad de preservar la patria independiente y justa que sus
padres han construido; que miles de jóvenes cubanos creyentes o no,
practicantes o no de alguna religión, hoy, en esta hora, llevan
aliento y curación a los enfermos en los más diversos lugares de la
tierra, en 70 países. En muchos lugares comparten allí con el
sacerdote del pequeño lugar. En muchos lugares, que son administrados
o que están ligados a la actuación de la Iglesia Católica u otras
religiones, participan, ofrecen su labor científica y su cuidado
experimentado. Evocaba con él a los jóvenes cubanos, que fueron a los
picos del Himalaya, a las montañas del Himalaya cuando el terremoto en
Paquistán.
Y cuando él evoca a esos jóvenes que ha visto —a lo largo y ancho
del país—, ejercer con toda dignidad y derecho su fe, practicar el
derecho que la Constitución y las leyes cubanas les garantizan, y ha
visto a esos jóvenes pletóricos de entusiasmo por el futuro de su
patria, de optimismo y de confianza en que nosotros sí podremos
construir el país por el que hemos luchado, pese a las agresiones
externas, pese al intento de obligarnos a torcer nuestro camino.
Recordaba, cuando él evocaba esas imágenes de jóvenes a lo largo del
país participando en las actividades que se han dado en varias de las
más importantes ciudades del país, que a muchos de esos jóvenes yo los
vi también el día que tuvimos la misa en aquella noche mágica, allí
frente a la Catedral, en la que recibí incontables muestras de
solidaridad, de cariño del pueblo que allí concentrado nos pedía
enviarle mensajes a Fidel por su recuperación, palabras de aliento a
Raúl, y nos hicieron también partícipes de muestras de simpatía y de
respeto que nos dan, Eminencia, la confianza de confirmarle a usted
que este pequeño país seguirá recibiéndole en el futuro con una
sociedad cada vez más justa, porque nuestra meta es conquistar toda la
justicia.
Fíjese la amplitud de nuestros objetivos: es conquistar toda la
justicia, que es el llamado martiano. En eso trabajamos, es una obra
difícil, es una obra dura y no es para sentirnos, ni mucho menos,
satisfechos de lo hecho; pero sí nos sentimos orgullosos de haber
escrito una página histórica y haber presentado una obra que puede ser
apreciada por nuestros visitantes.
Yo quisiera subrayar, realmente, que apreciamos las palabras de
aliento y de reconocimiento a las nuevas autoridades elegidas ayer en
la Asamblea Nacional, expresadas aquí por Su Eminencia, el cardenal
Bertone.
Tarcisio Bertone.-Solamente unas palabras, unas pequeñas
palabras, porque el Ministro ha dicho que un hombre culto es libre,
cultura y libertad. Yo espero que la Iglesia pueda dar una gran
contribución a la cultura, a conservar, a acrecentar la cultura del
pueblo cubano, de los jóvenes de manera particular.
Yo dejo aquí en la Conferencia Episcopal de Cuba, ellos continuarán
en hacer que Cuba, de manera especial, en vez de abril..., porque los
obispos vienen a Roma en la visita ad limina al Santo Padre.
Como tenemos ocasión de recuperar impresiones, problemas, opciones,
hemos de informar, de expresar al Santo Padre de esta visita mía. Ya
en los próximos días yo informaré, le contaré todo al Santo Padre,
¿no?, y después, durante la visita ad limina de los obispos
cubanos con el Presidente de la Conferencia Episcopal aquí, con sus
cardenales, todos los obispos.
Gracias a todos. Gracias a los obispos y gracias a todas las
autoridades y a ustedes, representantes de los medios de comunicación
(Aplausos).
Moderadora.-Muchas gracias, Su Eminencia. Muchas gracias,
Ministro, y gracias a ustedes.