Reafirmación de la literatura latinoamericana y una oportunidad
de intercambio y debate acerca de las nuevas tendencias constituye
el primer Festival Internacional de Jóvenes Narradores que abrió sus
puertas hoy en la capital cubana.
La Casa de las Américas acogió la ceremonia de inauguración a la
que asistieron cerca de un centenar de noveles escritores de Cuba y
de otros países del continente, junto a consagrados intelectuales
especialmente invitados por el Centro de Formación Literaria Onelio
Jorge Cardoso, que convoca el evento.
El prestigioso autor venezolano Luis Brito dijo que la cita será
una especie de taller literario, cuyo fin es romper el mito de la
soledad del creador, desde las lecturas programadas hasta las
sesiones de discusión, en las cuales debe primar la crítica
constructiva.
Refiriéndose a la polémica sobre la existencia de una literatura
propia del Continente, el también Premio Casa afirmó que el lenguaje
ha sido elemento esencial en la formación de las naciones
latinoamericanas con temas perdurables como la historia, los
conflictos sociales y el cuestionamiento del ser y no ser identidad,
correspondiente a la identidad y filosofía de la región.
Eduardo Heras León, director del Centro Onelio, dijo a la AIN que
lo fundamental es recuperar y estrechar el diálogo entre los jóvenes
narradores, quienes muchas veces son desconocidos, aún viviendo en
el mismo continente.
Precisamente la Casa de las Américas, una de las sedes del
festival, históricamente ha sido punto de confluencia de la
vanguardia artística, que se renueva constantemente, destacó Jorge
Fornet, director del Centro de Investigaciones Literarias de esa
institución.
Subrayó que si bien en casi medio siglo de jornadas literarias
del Premio Casa, se ha evidenciado la conquista de una conciencia
latinoamericana en la escritura, actualmente se mantiene el desafío
de estar al día y descubrir siempre nuevos valores, aspectos que son
viables en este festival y en lo que el mismo es capaz de generar.