El reporte es de la agencia italiana ANSA y está fechado en Buenos
Aires: "Los ex mandatarios de España, José María Aznar, y de México,
Vicente Fox; el ex secretario norteamericano de Asuntos
Hemisféricos, Roger Noriega, y el escritor peruano Mario Vargas
Llosa participarán en el seminario organizado por la Fundación
Libertad en la ciudad argentina de Rosario, a partir del jueves
venidero".
Se trata de un convite con la presencia de otros trasnochados
representantes de los sectores de la derecha latinoamericana, que
buscan espacio donde expresar, no sin cierta nostalgia, las más
aburridas diatribas con atributos de dictámenes extemporáneos.
Algunos de los invitados llegarán con etiquetas de conferencistas
de pacotilla, pero con la satisfacción de verse acompañados por los
más desgastados exponentes de la derecha, esos que poco a poco van
perdiendo poder en una región donde los aires son otros y soplan a
favor de los pueblos.
Los personajes, valiéndose de influencias que todavía existen,
han anunciado su convite en la ciudad argentina de Rosario, donde ya
se han convocado las más diversas protestas para repudiarlos.
"Los desafíos de América Latina", es el nombre escogido para
identificar el seminario, como si el mundo no supiera que el mayor
desafío de la región se está venciendo con creces, precisamente
porque ya dejan de ser nuestros países el patio trasero de Estados
Unidos.
Para exponer "una visión sobre el futuro de Latinoamérica", el ex
presidente de México, Vicente Fox, se hará acompañar de Francisco
Flores, ex mandatario salvadoreño, íntimo de Bush, el mismo que
envió tropas de El Salvador a la guerra de Iraq.
También asistirán exponentes de las oligarquías venezolana,
boliviana y ecuatoriana.
Entre el público, con credenciales de invitados especiales,
estarán además, el ex canciller mexicano Jorge Castañeda y el
contrarrevolucionario y agente de la CIA Carlos Alberto Montaner.
Para la clausura el viernes, el plato fuerte en la borrachera
derechista será una conferencia de Aznar, de seguro con tinte pro
yanki, y con ínfulas coloniales. (Elson Concepción Pérez)