CAMAGÜEY. — El mensaje de Juan Almeida Bosque, tan firme como su
grito histórico en Alegría de Pío, fue el hilo conductor de la
Tercera Conferencia Provincial de la Asociación de Combatientes de
la Revolución Cubana en Camagüey: la razón de ser de esta
organización es defender incondicionalmente cuanto se ha conquistado
de 1959 a la fecha.
Esa tarea definitoria, encomendada por Fidel y Raúl desde la
conferencia constitutiva el 5 de diciembre de 1993, tiene la
vigencia de las cosas dignas. El general de brigada (r) Harry
Villegas, vicepresidente secretario ejecutivo de la ACRC, transmitió
a los presentes la idea del Comandante de la Revolución de que
también en la producción hay ahora un frente importante de combate
por Cuba.
Claro que hubo "pelea". Cuando se reúnen en un teatro 227
combatientes del Ejército Rebelde, la clandestinidad, la lucha
contra bandidos, Playa Girón, misiones internacionalistas, las FAR,
el MININT y familiares de cubanos caídos por la Patria, se usan los
argumentos que hagan falta para defender la soberanía.
Las intervenciones refirieron la necesidad de estudiar mejor esa
área de combate que es el Consejo Popular y afianzar, desde allí, la
preparación del combatiente quien debe ser persona bien informada
para lidiar, con el éxito de otras misiones, en el decisivo frente
de las ideas.
Con un apreciable saldo en sus tareas en el último quinquenio, la
ACRC en Camagüey se detuvo más en analizar cómo emboscará en
adelante blancos precisos de suma importancia. El nuevo ejecutivo,
que reeligió al frente a Jesús Echeverría García, fortalecerá, según
encargo de los delegados, el crecimiento de filas, en particular del
personal médico con misiones cumplidas, actitudes y evaluaciones
satisfactorias.
El debate reafirmó que los combatientes no quieren números sino
fortalezas.
Ese crecimiento por fuera y por dentro permite que la Revolución
esté bien representada y defendida desde el barrio más periférico
hasta las oficinas mismas de la ACRC.
¿Combates hoy, en Camagüey? Sí: contra el delito, la corrupción y
las ilegalidades, contra la ignorancia casuística de las historias
locales en niños o jóvenes, contra la desvinculación del estudio o
el trabajo, contra el surco abandonado.
Varios oradores expusieron experiencias a imitar en su lucha con
la tierra por nuestra comida. Otros recordaron el heroico combate de
Los Cinco.
En la presidencia estuvieron el Comandante del Ejército Rebelde
Faure Chomón, el diputado Lázaro Vázquez, el expedicionario del
Granma Calixto Morales... De frente, la masa de soldados de la
Patria, de todas las edades.
Unos y otros se unieron en las conclusiones de Julio César García
Rodríguez, el primer secretario del Partido: Podemos decirle a
Fidel, Raúl y Almeida, que en Camagüey no hay retirados; hay
combatientes activos de todas las generaciones para defender a Cuba.
Sin poner una condición.