A una semana del paso devastador de Gustav por la Isla de la
Juventud, que dejó a oscuras a todo el territorio, más del 26 por
ciento de los clientes del sector residencial puede ver ya la
programación televisiva.
Dayana, pequeña de cinco años, quien se encuentra entre los
damnificados por el evento climático, sonríe contenta frente a la
pantalla de su telerreceptor con uno de los muñes de turno, gracias
al esfuerzo combinado de linieros eléctricos, comunicadores y
personal técnico de Isla Visión.
La ingeniera Alina Hernández, directora de Radio Cuba, explicó
que los vientos huracanados de Gustav derribaron las dos torres de
onda media, a través de las cuales transmitían las emisoras Reloj,
Rebelde, Enciclopedia, Progreso y la local Caribe, y de igual modo
batió la torre de televisión con cobertura para los cuatro canales
de la televisión cubana.
El lunes a las 11 y 30 de la mañana transmitieron por el 47,
canal comunitario, que se instaló provisionalmente en la Sierra
Caballos y se baja la señal de Cubavisión para conmutar con el
telecentro, además de que se prevé salir el próximo día con dos
transmisores, que reproduzcan la señal de Cubavisión y el Canal
Educativo.
En tanto, apuntó, por el canal 47 se trasmitirá la programación
de Tele Rebelde, que conmutará con el telecentro local.
Hoy por vía marítima arriban al territorio medios de transporte y
un grupo de torreros para apoyar en el montaje de la nueva técnica,
que a fines de año posibilitará recuperar un poco la televisión,
precisó.
Eddy Pérez Fernández, especialista principal y jefe técnico del
telecentro Isla Visión, comentó que haber resguardado los equipos
posibilitó montarlos con celeridad y diseñar la dinámica de trabajo
para asumir la programación de 24 horas, a partir de una experiencia
similar cuando el paso del huracán Michel en el 2000.
Precisó que, aunque la señal tiene cobertura restringida porque
el transmisor es de 300 Watts y no se ve con la nitidez requerida
permite a la población mantenerse informada.
Gracias a la contribución de la empresa de Telecomunicaciones (ETECSA),
nunca se dejó de enviar información a La Habana, se reportaba vía
telefónica y a través de internet o transmisión de datos y para ello
se amplió la velocidad de las trasmisiones de 60 kilobite por
segundo a 512.
Días antes del impacto de Gustav, se enlazaron las comunicaciones
con la isla de Cuba mediante la fibra óptica, lo que posibilitó
mantener la vitalidad de las transmisiones de voces y datos, afirmó
Toshi Serrano, gerente de la división de ETECSA en el municipio
especial.