Más de la mitad de la provincia de Camagüey, la de mayor
extensión territorial en Cuba, cuenta ya con electricidad, luego de
que el huracán Ike devastara su red el pasado día ocho.
El programa de la Revolución Energética, permitió que al perderse
totalmente el servicio por los severos daños y la termoeléctrica 10
de Octubre quedara fuera del Sistema Eletroenergético Nacional
(SEN), fueran los Grupos Electrógenos quienes respondieran a la
vitalidad de lugares fundamentales.
Por ejemplo hospitales y policlínicos no detuvieron sus labores,
incluso con cirugías de emergencias, como el caso del hospital
pediátrico de Camagüey en pleno paso del meteoro, donde fueron
salvados dos pequeños gracias al colectivo médico y a la existencia
de estas máquinas de reserva.
Pero horas después, tras los destrozos a postes, cables y
transformadores, y en la medida en que los trabajadores eléctricos
lograban con jornadas de 14 y 18 horas restablecer algunos
circuitos, los emplazamientos de generación distribuida,
garantizaban el servicio que se iba incorporando.
La ciudad de Camagüey, tercera urbe en población del país, tiene
hoy ya dos tercios de sus consumidores con electricidad, pues los
circuitos se activan y luego poco a poco se van cerrando a medida
que se colocan cables o transformadores en su sistema.
Quedan pendientes solo los municipios de Minas y Sibanicú, y la
Playa de Santa Lucía, donde los daños de las redes fueron también
complejos.
Desde el martes la 10 de Octubre entrega 220 Megawatt-hora al
SEN, lo que favoreció dar un receso a los emplazamientos de Grupos
electrógenos, con ocho y nueve días de labor.
Para apoyar a las 18 brigadas de la Empresa Eléctrica en
Camagüey, se incorporaron hace 48 horas 150 linieros de Ciudad de La
Habana y Matanzas.