En presencia de los presidentes Raúl Castro, de Cuba, y Michelle
Bachelet, de Chile, se abrió hoy oficialmente la XVIII Feria
Internacional del Libro Cuba 2009.
En la ceremonia inaugural, celebrada en la plaza San Francisco de
la Fortaleza de San Carlos de La Cabaña, Abel Prieto Jiménez,
ministro de Cultura, envió un fuerte y especial abrazo a Fidel
Castro, máximo promotor de esta cita y de su extensión por toda la
Isla.
Dijo que hoy se inauguraba el mayor evento cultural del país, el
más esperado, el que reúne a unos cinco millones de cubanos, empieza
en La Habana, recorre durante todo un mes la nación, pone a
disposición de los lectores más de mil títulos y seis millones de
ejemplares y da espacio a todas las artes.
Agradeció la respuesta de Chile a la invitación a esta Feria del
Libro, el entusiasmo mostrado y el interés y diálogo entre las
culturas de los dos pueblos, en tiempos en los cuales se induce a la
desmemoria o a tergiversar la historia y las realidades.
Alertó acerca de las consecuencias de la actual crisis del
capitalismo y reafirmó que desde esta feria Cuba lanza un mensaje
que tiene que ver con el concepto de la cultura como derecho,
necesidad, energía y como esencia nutricia.
En su discurso, Michelle Bachelet se pronunció por construir un
futuro común, más rico, más pleno, más de hermanos.
La dignataria sudamericana se refirió al tremendo quiebre que
significaron 17 años de autoritarismo con la dictadura militar en su
país.
En su opinión esa realidad obligó al pueblo de esa nación austral
a construir un camino para reencontrarse "con su identidad, diversa
por un lado y plural por el otro", precisó.
Y esa identidad diversa y plural, añadió, es la que hoy
compartimos con ustedes aquí, con la alegría de saber que hemos
podido reencontrarnos con nuestro destino latinoamericano, y crear
condiciones para el florecimiento de una cultura de vida, donde por
mucho tiempo campeó la cultura de la muerte.
Indicó que ese es el Chile que hoy llega a La Habana, un Chile en
búsqueda de caminos y respuestas, que crea y trabaja, y abre sus
brazos fraternos a esta Latinoamérica, que canta y crea con diversas
voces y matices del río Bravo a la Patagonia, del Pacifico al
Atlántico, de los Andes al Caribe.
Es el mismo Chile, dijo, que Gabriela Mistral trajo consigo en
sus muchas visitas a esta Isla, que tanto amó y cuya realidad fue
capaz de aprehender por adelantado gracias a la lectura de (José)
Martí.
El gran encuentro cultural que se extenderá hasta el ocho de
marzo por toda la Isla rinde homenaje al cincuentenario de la Casa
de Las Américas y a los intelectuales cubanos Fina García Marruz y
Jorge Ibarra.
José Adrián Vitier, nieto de Fina, leyó el mensaje que ésta envió
a la Feria y en el cual expresó que la lectura es como un sexto
sentido, sin la cual la civilización retrocedería siglos y afirmó
que leer no es sólo conocer, sino compartir.
El historiador Jorge Ibarra destacó la comunidad histórica y
moral entre los países de Nuestra América, la resistencia
protagonizada por Cuba a lo largo de 50 años, que demostró que se
podía enfrentar al imperialismo y la necesidad de asumir la historia
como base para transformar el futuro.
Roberto Fernández Retamar, presidente de la Casa de las Américas,
agradeció el homenaje a esta institución y destacó los vínculos con
los intelectuales y artistas chilenos, entre ellos el destacado
pintor Roberto Matta y al gran cantor Víctor Jara y añadió que esta
Feria unía a tres excepcionales mujeres, la presidenta Michelle
Bachelet, la poetisa Fina García Marruz y la Heroína Revolucionaria
Haydee Santamaría.
Una vez concluida la ceremonia, los mandatarios de Cuba y Chile y
las delegaciones que los acompañaron, recorrieron el stand del país
suramericano e inauguraron la exposición Un abrazo entre dos
pueblos, la cual ilustra las históricas y vastas relaciones de todo
tipo entre estas dos repúblicas americanas.