QUITO, 11 de
febrero.— La denuncia de sustracción de información clasificada
ecuatoriana por funcionarios estadounidenses y la expulsión de un
agregado de la embajada de ese país golpean hoy los vínculos entre
ambos países, señaló PL.
El presidente Rafael Correa denunció que funcionarios de Estados
Unidos se llevaron computadoras, equipos de oficina, vehículos e
información de la policía nacional.
"No permitiremos abusos como el que vayan funcionarios de una
embajada extranjera a llevarse computadoras, equipos de oficina,
vehículos, información de las oficinas de nuestra policía nacional",
recalcó en declaraciones públicas. Puntualizó que se investigará
este caso y se sancionará a los gendarmes ignorantes de que viven en
un país soberano. Se presentarán los reclamos altivos, dignos, a los
representantes extranjeros que "osaron, tuvieron la audacia de
realizar aquello", aseveró.
La denuncia surgió después de que el Presidente ordenara el
sábado último la expulsión del país del agregado de la embajada
estadounidense Armando Astorga, por condicionar la ayuda a la
policía en la designación de jefes de ese cuerpo.
Este escándalo se revela un año después de que Correa denunciara
la infiltración de la Agencia Central de Inteligencia de Estados
Unidos en los servicios ecuatorianos de inteligencia.