El Colegio de Nanotecnologías de la Universidad de La Habana (NanoUH),
fue inaugurado este miércoles, como un paso importante de Cuba en el
camino de esa prometedora ciencia.
Ernesto Estévez, coordinador de la naciente institución, comentó
sobre la multiplicidad de usos de las técnicas nanotecnológicas,
aplicables a campos prioritarios para la Isla, como la salud,
energía y medio ambiente.
El también director del Instituto de Ciencia y Tecnología de los
Materiales, de la Universidad de La Habana, comentó acerca de
estudios que pudieran ayudar a la temprana detección y tratamiento
de enfermedades como el cáncer.
Ahondó sobre las ventajas de la manipulación de los átomos y
moléculas a escala nanométrica (un nano es la cien millonésima parte
del grosor de un cabello), que permite obtener materiales tan duros
como el diamante y que, además, conduzcan la electricidad.
Estévez señaló que NanoUH pretende aunar a las instituciones
interesadas en este campo científico para desarrollar
investigaciones de mayor impacto social, especialmente en sectores
de alta prioridad para el país.
Destacó que el colegio promoverá los avances de la nanotecnología
e instruirá a la sociedad cubana al respecto, para lo cual cuentan
con científicos preparados y dispuestos a ofrecer sus
investigaciones, en beneficio de Cuba y de los demás países.
En el encuentro participaron Rubén Zardoya, rector de la
Universidad de La Habana; representantes del Ministerio de Ciencia,
Tecnología y Medio Ambiente; profesores, investigadores y
estudiantes de las facultades de Biología, Química y Física de ese
centro de estudios, entre otros.