Luego de lograr en 2008 la más baja tasa de mortalidad infantil
en Cuba (2,7), la oriental provincia cubana de Las Tunas labora con
el objetivo de mejorar aún más ese importante indicador de
desarrollo.
El doctor Marcos del Risco, director de Salud en este territorio,
dijo que se labora con el fin de reducir el índice hasta apenas 2,5
por cada mil nacidos vivos, al nivel de los países más desarrollados
del mundo.
Ubicada a unos 670 kilómetros al este de La Habana, Las Tunas era
hace dos décadas la provincia que registraba la mayor mortalidad
infantil entre las 14 de la nación caribeña, con unos 13 casos por
cada mil nacimientos.
Esa cifra disminuyó progresivamente hasta ubicarse -en los
primeros ocho años del presente siglo- incluso por debajo de la
media nacional, que en 2008 fue de apenas 4,7, para mantenerse al
frente entre los países del llamado Tercer Mundo.
Junto a la mortalidad infantil, el territorio tunero registra la
más alta esperanza de vida de Cuba, con 79,28 años, cifra también
similar a la reportada por naciones altamente desarrolladas.
Los tuneros han incrementado, además, su colaboración
internacional, ya que actualmente más de dos mil profesionales y
técnicos de la salud de esta región laboran en diversos países de
América, África y Asia, como parte de la ayuda que ha fomentado la
Revolución desde su triunfo.