Examinada desde distintos ángulos en sus causas, consecuencias y
posibles alternativas de salida en las cuatro conferencias y un
panel considerados ayer, así como en las intervenciones de otros
participantes que suscitó el debate, hubo plena coincidencia en la
gravedad de la compleja situación económico-financiera que atraviesa
el mundo, agravada en los últimos meses, aun cuando la variedad en
los enfoques confirmó desde un inicio la validez de esta magna cita
en la confrontación de ideas.
El terremoto de Wall Street ha desconcertado al establishment
global. En la cúspide del poder predominan el pánico y las
declaraciones alarmistas. Todos registran la presencia de un
acontecimiento que podría inaugurar un cambio de época. Las víctimas
no tienen la responsabilidad de esta crisis. Hay que encontrar las
respuestas que reclama la humanidad en los muchos efectos que la han
impactado.
En las palabras de bienvenida Roberto Verrier recordó que esta
reunión tratará de "insistir en la búsqueda de respuestas a
preguntas fundamentales de nuestra época, muchas de las cuales
fueron planteadas, hace una década, como desafío inicial, por el
promotor y fundador de estos encuentros, el compañero Fidel Castro
Ruz".
Argumentó que hoy no "se trata de una recesión ni de una
depresión, sino de una caída libre de la economía, que aún no ha
tocado fondo y no hay señales claras de cuándo lo hará, mientras
todos los indicadores siguen empeorando. En especial el desempleo,
que ya sobrepasa los niveles alcanzados durante la crisis de 1974 al
75".
El primer ponente fue el estadounidense Edmund Phelps, Premio
Nobel de Economía 2006, quien ha asistido, con este, a tres
encuentros de Globalización y tituló su conferencia "Altruismo y
responsabilidad social".
Phelps insistió en que no llegaba a esta cita para ofrecer
recetas y sugirió la idea de que "la deficiencia de la
responsabilidad personal desempeñó un papel en la crisis financiera
que empezó en Estados Unidos y que se diseminó por el resto del
mundo".
Como parte del panel "De la crisis financiera a la crisis
económica global: impactos y lecciones", Claudio Katz, de Argentina,
al caracterizar el actual contexto se concentró en que en los
últimos meses no solo ha irrumpido una etapa de fraudes impositivos
y una escandalosa utilización de los fondos públicos, sino que se
congelan créditos y siguen contando con el apoyo oficial para sus
pérdidas, mientras "no hay suficiente dinero público para redimir
tantas quiebras".
Una idea interesante en la actual coyuntura es el "escenario de
luchas sociales que se avecina en el Primer Mundo", debido al gran
atropello, al mayor desempleo y más pobreza que ha generado la
crisis y que a escala global ya se siente una especie de temor,
xenofobia y movilizaciones populares que podrían llegar a los
grandes centros del capitalismo.
No podemos reivindicar a un sistema que genera estas crisis
ensordecedoras, afirmó, llegó el momento de retomar el proyecto
socialista y buscar una sociedad de justicia, democracia e igualdad.
Otros panelistas fueron Jan Kregel, de Estados Unidos, quien
abogó porque la respuesta a la crisis tiene que ser representativa e
incluir a todos los países y pueblos del mundo, en tanto Christian
Ghymers, de Bélgica, intentó dar "una visión europea" de la actual
crisis que "no se limita a una recesión tradicional de tipo
coyuntural" y cuya imagen es la de un "tsunami, que nació en los
Estados Unidos y que nos invade a todos".
Las intervenciones motivaron criterios coincidentes o no con los
ponentes. Eric Toussaint, presidente del Comité para la Anulación de
la Deuda del Tercer Mundo, también de Bélgica, manifestó su
desacuerdo con que pudiera culparse a las víctimas por la entrada en
esta crisis.
Por su parte, Samir Amin, presidente del Fórum del Tercer Mundo,
sostuvo que lo que hoy trata de hacer el sistema es restaurarlo a
como estaba antes. Sin embargo, "hemos pasado a una nueva etapa del
capitalismo que es obsoleto como sistema", aseguró el reconocido
profesor egipcio.
A Amin correspondió iniciar la segunda parte de la sesión con su
conferencia "¿Crisis financiera? ¿Crisis sistémica?", quien comentó
las últimas crisis del sistema capitalista hasta la actual,
señalando que hoy enfrentamos el mismo reto en una dimensión más
dramática y severa.
En su exposición refirió los efectos en el sector energético, el
cambio climático, los alimentos, el ataque a las economías agrícolas
en beneficio de los agronegocios.
También intervino Pedro Páez, presidente de la Comisión Técnica
Presidencial para la configuración de los componentes de la
Arquitectura Financiera Internacional, de Ecuador, quien hizo una
amplia exposición sobre el origen del fenómeno, la vulnerabilidad
del sistema capitalista y al papel de los movimientos sociales en la
búsqueda de soluciones, entre otros temas.
La última conferencia en esta primera jornada de Globalización
2009, estuvo a cargo de Alí Rodríguez, titular venezolano de
Economía y Finanzas, quien la comenzó con algunas consideraciones
sobre los severos trastornos de la economía de Estados Unidos desde
los años 50, en que empezó a experimentar una declinación sostenida
en la producción de bienes, hasta la crisis financiera actual,
devenida crisis económica global, y a sus efectos sociales.
Hoy por la mañana se laborará en comisiones, anunciándose para la
plenaria de la sesión vespertina, la conferencia magistral que
impartirá su excelencia José Manuel Zelaya Rosales, presidente de la
República de Honduras.