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Con la muerte de otro soldado británico por una explosión dinamitera
en la conflictiva provincia sureña de Helmand suman hasta hoy 159
los fallecidos de esa nacionalidad desde su invasión con Estados
Unidos a Afganistán.
La tropa expedicionaria de Gran Bretaña de unos ocho mil 300
efectivos se encuentra en su mayoría en esa provincia afgana
fronteriza con Paquistán adscripta a la Fuerza Internacional de
Asistencia a la Seguridad (ISAF), bajo comando de la OTAN.
La explosión que mató al soldado británico, el séptimo en los
últimos ocho días, ocurrió ayer cerca de la volátil ciudad de
Lashkar Gah, capital de la sureña provincia de Helmand.
Esa confirmación se hizo por el Ministerio británico de Defensa
que comunicó que ese militar, del Grupo de Apoyo Acorazado de los
Marines Reales, perdió la vida cuando viajaba en un vehículo
blindado Viking cerca de Lashkar Gah.
Con anterioridad, portavoces de la ISAF anunciaron en Kabul la
muerte de uno de sus soldados, aunque, como siempre, sin especificar
la nacionalidad ni el lugar exacto del incidente.
También, un avión de combate de la ISAF se estrelló la víspera en
la provincia sureña afgana de Kandahar, bastión cultural de los
estudiantes del Corán (Talibán), comunicaron portavoces militares.
Según fuentes de la ISAF, comandada por la OTAN, la aeronave
británica Harriet GR7 cayó a tierra sin determinarse aún las causas
exactas de ese incidente.
De acuerdo con esa versión, el piloto se catapultó del aparato y
resultó herido.