Pero la voz líder del grupo Yerbabuena se llevó una menuda
sorpresa. La Junta Escolar de la localidad canceló el contrato. En
una carta que los representantes de la artista proporcionaron a la
agencia AP, la abogada de la Junta señala que "es desafortunado que
debamos cancelar el contrato debido a la reciente participación de
su cliente en Paz sin Fronteras en Cuba". Según la abogada, "la
comunidad escolar percibe la actuación de la señora Diamante en Cuba
como un apoyo al régimen político actual en Cuba".
Tal determinación es, sin lugar a dudas, una muestra elocuente de
intolerancia e incivilidad. Mucho más preocupantes todavía son estas
palabras contenidas en la mencionada carta: "La comunidad se unió
y amenazó con disturbios civiles, protestas y otras acciones en la
gran gala de apertura si la escuela superior continuaba con su plan
de permitir a la señora Diamante actuar".
¿Qué querrá decir "otras acciones"? ¿Acaso una nueva escalada de
algo en lo que ciertos personajes de Union City son expertos? ¿Un
atentado como los ejecutados por Omega 7, organización terrorista
que en ese lugar gozó de plena inmunidad al amparo del primero
alcalde y luego congresista Bob Menéndez? ¿Quiénes están detrás de
esta expresión de odio visceral? ¿No serán los discípulos del capo
mafioso Arnaldo Monzón, benefactor de Posada Carriles en los días
centroamericanos del confeso genocida?