Gordos en la pradera

La ceba de toros avanza en Ciego de Ávila. Más de 7 000 se robustecen en potreros y establos

Ortelio González Martínez

A diferencia de sus congéneres que andan atados a un yugo, delante del aguijón de cualquier boyero, estos toros de 300 y más kilogramos de peso no responden a nombre alguno. Están libres en la pradera y pastan sin saber su destino.

Fotos del autorEn Kilo 12 abundan los buenos toros y monteros.

Es obligatorio detenerse en la granja de ceba Kilo 12, y en otras formas productivas de la empresa pecuaria del municipio de Chambas, en Ciego de Ávila, donde la gran mayoría de los 1 205 ejemplares se mueven a su antojo, sobre la llanura de lo que fueron tierras arroceras, parte de las cuales claudicaron en los años difíciles de los años 90, ahogadas por el marabú.

EL HOMBRE Y SU MAGIA

Granma desandó caminos y comprobó que en el tema de la ceba todo tiene un ritmo creciente y entusiasta.

Fotos del autorLa UBPC Ricardo Rey, pionera en la ceba de toros.

Previo a la entrada a Kilo 12, Robin Pérez Pérez, director de la Empresa Pecuaria de Chambas, y Orestes Hernández Hernández, jefe de producción, explican con calma:

"El proyecto de la ceba intensiva —afirma Robin— se desarrolla en 10 pastoreos que abarcan más de 1 000 hectáreas y para el próximo año debemos llegar a las 2 742, con 2 400 cabezas de ganado. Así de rápido marcha el fomento."

Robin precisa que en la finca Jucaral existen otros 500 animales en la preceba, de los cuales en diciembre se incorporarán 200 a Kilo 12, con un peso de unos 200 kilogramos para, después de seis meses, entregarlos con más de 300, y hasta 450.

Orestes argumenta que para lograr el propósito de aportar mayor cantidad de carne disponen de pastos excelentes, agua abundante y lo principal: la vergüenza de los ganaderos.

Del lado de acá de la cerca, los visitantes; del lado de allá, los animales, junto a los monteros que, por cierto, a alguien se le ocurrió llamarles ahora operarios agropecuarios, denominación demasiado rimbombante porque, según afirman por unanimidad, ellos prefieren que les sigan llamando monteros.

Un tocayo, Ortelio, dice que jamás había visto tanto entusiasmo y ajetreo, al extremo de que como parte de la labor integral, hasta noviembre dieron tratamiento a más de 2 000 hectáreas para que estén limpias de marabú y otras malezas, y los animales se sientan a gusto.

Aunque ahora solo algunos lo tienen, en breve cada uno de los monteros dispondrá de un módulo de trabajo: cuatro caballos, montura, machete para limpiar su área, lima para amolarlo, alicate para arreglar las cercas, guantes de protección, además del característico lazo y el sombrero, que muchos tuvieron que cambiar por la gorra, en detrimento de la buena imagen que siempre tuvieron quienes desempeñan ese oficio.

PROGRAMA QUE DA RESULTADOS

Esta realidad no es exclusiva del sector estatal, sino de todas las formas productivas en Ciego de Ávila.

En una nave rústica de la Cooperativa de Producción Agropecuaria (CPA) Aníbal Madrigal, del municipio de Florencia, 80 animales se disputan la comida que Leonardo, Zenén y Geovannoski echan en las canoas, mientras a un lado Orestes Hernández muele los tallos y las hojas de king grass, un alimento muy apetecible por el ganado. "Si no hay buena base alimenticia, el rebaño no avanza", advierte Orestes.

Héctor Cepero Quesada, presidente de la CPA, da el visto bueno y afirma que hasta la fecha ingresaron 190 000 pesos por concepto de la ceba de toros, "pero lo más importante es el aporte de carne".

Ni las UBPC, nacidas con menos esplendor que las CPA, escapan de este movimiento que ya deja de ser incipiente en Ciego de Ávila. En la Ricardo Rey, enclavada en la zona de Jicotea, al oeste de la ciudad cabecera, ya vendieron los primeros 20 animales y ahora tienen 40 en ceba e igual cifra en preceba.

Otras similares, como La Nenita, Los Perros, 10 de Octubre y Tabor también desarrollan el proyecto, al igual que varios campesinos: Eliades Sánchez, José Antonio Barroso, José Miguel Castellanos, Sabino Dueñas... todos con la misma finalidad de entregar más animales al matadero.

De ellos, y de otros muchos, es el tiempo por venir para rescatar la producción de carne de res.

72 unidades en la ceba de toros

En la provincia avileña pueden enumerarse varios lugares donde la ceba de toros es parte de la labor cotidiana. Granjas estatales, unidades empresariales de base, cooperativas agropecuarias, y de créditos y servicios de la agricultura y el MINAZ se suman a la actividad. En total existen 72 unidades donde se encuentran en ceba 7 121 animales, algo jamás logrado en el territorio.

 

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