.— Permítanme decir,
primeramente, que agradezco la oportunidad de regresar a Cuba.
Cuando era presidente hice todo lo posible para mejorar las
relaciones diplomáticas entre mi país y Cuba. Eliminé todas las
restricciones de viajes para que los estadounidenses viajaran acá, y
Fidel Castro y yo trabajamos juntos para establecer Secciones de
Intereses en Washington y en La Habana, que continúan brindando
comunicación de algún tipo entre nuestros dos países.
Considero que deberíamos eliminar inmediatamente el embargo
comercial que Estados Unidos ha impuesto al pueblo de Cuba y también
que deberíamos tener viajes sin ningún tipo de límites de los
estadounidenses hacia Cuba y viceversa, así que creo que es
importante que haya venido. En esta ocasión, quería aprender de los
principales funcionarios del gobierno cubano sobre el venidero
Congreso del Partido, que se realizará a mediados de abril, y he
recibido información por parte del Presidente de la Asamblea
Nacional, el Presidente Raúl Castro y el expresidente y Comandante
Fidel Castro y otros dirigentes del gobierno cubano sobre los planes
para el futuro.
Los funcionarios cubanos están muy orgullosos del hecho de que
han tenido buenos comentarios del pueblo de Cuba, y muchas
sugerencias han sido incorporadas, según tengo entendido, al texto
que se analizará durante su Congreso.
Yo espero que en el futuro esto se añada a esos documentos y que
haya una completa libertad para que todos los cubanos puedan
expresarse, reunirse y viajen, según las normas internacionales de
los derechos humanos que se apliquen en Cuba.
Además de reunirme con el presidente Raúl Castro, en una
conversación muy extensa, y de reunirme esta mañana con Fidel
Castro, que parece estar en buena salud, y nos vimos como viejos
amigos, me reuní esta mañana con algunos de los grupos que critican
al gobierno cubano, y espero, en gran medida, que en el futuro
algunas de sus quejas reciban una respuesta por parte del gobierno.
Me reuní con alrededor de 12 de los prisioneros que fueron
liberados por orden del presidente Raúl Castro y con el auspicio del
Cardenal. Evidentemente, ellos quisieran ver a otros que regresen
desde España o a otros lugares. Me reuní y discutí con el presidente
Raúl Castro y lo haré nuevamente tras esta sesión.
Para mí es importante también que las relaciones entre nuestros
dos países mejoren.
Creo que la retención de los cinco cubanos no tiene sentido, ha
habido dudas en los tribunales estadounidenses y también entre las
organizaciones de derechos humanos en el mundo. Ahora, ellos han
estado en prisión 12 años y yo espero que en el futuro cercano sean
liberados para que regresen a sus hogares.
Me reuní con dos de las madres de los prisioneros y tres de las
esposas de los prisioneros y expresé mis sentimientos a ellas, y
espero que en el futuro sean liberados, según el derecho
estadounidense.
También esta mañana pude reunirme con Alan Gross, un hombre que
pienso es inocente de ser una amenaza seria para el pueblo y el
gobierno cubanos; ha sido sentenciado a una larga sentencia en
prisión, y espero que él también pronto sea liberado.
O sea, hay muchas cosas que pueden hacerse entre nuestros dos
países para mejorar las relaciones y llegar a relaciones normales en
todas las formas posibles.
Repetiré mi expresión de gratitud hacia el presidente Raúl Castro
y a otros funcionarios cubanos, por permitirme venir y tener
conversaciones con ellos, y espero, para el futuro de Cuba, que
todos los cubanos sean completamente libres y que todos los
estadounidenses sean libres para viajar adonde quieran; ahora
ustedes saben que muchos de nosotros no podemos viajar libremente a
Cuba y estas limitaciones en nuestro país deben ser eliminadas.
Estos son mis comentarios iniciales y ahora me complacería
responder dos o tres preguntas de los medios de difusión.
Si no hay ninguna pregunta, terminamos.
Andrea Rodríguez (AP).—Señor, usted mencionó que había
visitado al señor Gross. Quisiera saber si usted tiene alguna idea
de cuándo sería liberado, si usted, incluso, se lo llevaría a casa,
por un lado, y por otro lado, ¿qué posibilidades hay de un canje
entre esta persona y los Cinco agentes detenidos en Estados Unidos?
¿Y ha tenido alguna indicación del presidente Raúl Castro en esta
dirección? Gracias.
James Carter.—No vine aquí con la idea de coordinar ningún
tipo de intercambio. Creo que los dos casos, el de Gross y el de los
Cinco, son separados, distintos y no deben interrelacionarse. Creo
que Alan Gross debe ser liberado porque es inocente de un delito
serio y creo que los cinco cubanos deben ser liberados porque han
estado 12 años en prisión ya y las circunstancias originales de sus
juicios, que se consideraron dudosas, incluso por los jueces y el
sistema judicial estadounidense. Por lo tanto, no he venido con ese
objetivo.
Tuve un encuentro muy bueno esta mañana con Alan Gross,
evidentemente él profesa su inocencia, como lo hizo en su juicio.
Hará una apelación a través de sus abogados a los tribunales de
nivel superior en Cuba. Espero que estos tribunales de mayor nivel
declaren que él es inocente de cualesquiera de los delitos por los
que ha sido castigado, y si este no es el caso, entonces,
posiblemente en el futuro, se emita una orden ejecutiva para
concederle un indulto o una liberación por motivos humanitarios. Su
hija está muy enferma, a otros miembros de su familia los ha
perdido; él ha perdido como 40 kilogramos de su propio peso
corporal, pero parece estar de buen ánimo y plantea su inocencia.
No he venido con la expectativa de llevármelo a casa. De hecho,
los funcionarios cubanos dijeron claramente, antes de que yo saliera
de mi casa, que la liberación de Alan Gross no será concedida.
Fernando González (Associated Press Television).—Tengo
entendido que no vino como visita oficial o gubernamental, pero
quisiera saber si usted piensa reunirse con el gobierno de Obama y,
si lo hace, qué es lo que le va a decir.
James Carter.—Bueno, antes de salir he hablado ampliamente
con la Asesora de Seguridad Nacional y Secretaria de Estado Clinton
sobre las circunstancias que existen entre nuestros dos países. Como
ha sido mi costumbre siempre, en cualquier viaje al extranjero,
antes de salir voy a la Casa Blanca y doy un informe completo del
viaje al Presidente de Estados Unidos y al Secretario de Estado.
Esto se hará uno o dos días después que regrese a Estados Unidos y
expresaré los criterios que les he expresado a ustedes en este
auditorio, más otros asuntos más confidenciales que debo compartir
solo entre mi persona y los funcionarios estadounidenses.
Periodista.—Sobre la base de sus conversaciones en Washington
antes del viaje y sus conversaciones aquí con el presidente Raúl
Castro, ¿qué pasos piensa usted que deben darse, qué debe hacer cada
país para mejorar las relaciones?
James Carter.—Quisiera ver que en las leyes actuales se dé un
paso más en la eliminación de las restricciones a los viajes por
parte de ciudadanos estadounidenses a Cuba; quisiera ver que las
restricciones que existen hoy sobre la transferencia de los fondos
humanitarios a Cuba se eliminaran.
Me reuní con un gran número de embajadores radicados aquí en La
Habana y representantes de las Naciones Unidas, y dijeron que les ha
sido muy difícil en los últimos dos años depender de los canales
normales para la ayuda humanitaria al pueblo cubano, porque los
estadounidenses restringen las transferencias. Esto también me lo
dijeron los líderes de la Unión Europa, el Embajador de Brasil y
otros en el grupo. Esto es algo que podría hacerse inmediatamente
por parte del Presidente de Estados Unidos con respecto a la ley
existente.
Tengo entendido, a partir del Ministro de Relaciones Exteriores
de Cuba y también de todos los embajadores, que estas restricciones
sobre la transferencia normal de fondos humanitarios al sistema
bancario se han restringido mucho en los últimos dos años. Desde que
el presidente Obama está en el cargo he compartido esta información
con él.
Yo espero, respecto a otras posibilidades, como ya he expresado,
ver, bueno, que el señor Gross sea liberado y que los cinco cubanos
regresen a Cuba.
Además de esos aspectos, yo personalmente quisiera que la Ley
Helms-Burton fuera derogada completamente. Creo que fue un serio
error cuando fue aprobada y firmada por el presidente Clinton.
Cualquier esfuerzo por parte de Estados Unidos para mejorar la
vida del pueblo cubano con ayuda financiera u otros medios es
sospechoso o ilegal, según la Ley Helms-Burton, porque esa Ley, como
ustedes saben, expresamente tiene el objetivo de poner fin al
régimen de Castro, de cambiar el régimen. Por lo tanto, esta Ley —en
mi opinión— es contraproducente. No existía cuando yo era
presidente, y yo podía hacer lo que quisiera básicamente con las
restricciones de los viajes y el establecimiento de las relaciones,
etcétera.
Estas son algunas de las cosas que son evidentes para todos, y
los líderes del Congreso que tienen un origen cubano actúan de
manera muy contraproducente al tratar de culpar o castigar al
régimen cubano, cuando en realidad están castigando al pueblo cubano
con sus restricciones.
Periodista.—Señor Carter, usted es una de las pocas personas,
de los pocos políticos que tiene el respeto de las dos partes,
¿aceptaría jugar un papel mediador entre los dos países?
James Carter.—En la posibilidad, muy poco probable, de que
ambos países soliciten mi servicio, yo me complacería en ayudar;
pero creo que esto es bastante poco probable.
Periodista.—Señor Presidente Carter, cuando usted era
presidente no estuvo de acuerdo con las actividades de exiliados
violentos contra Cuba. ¿Usted tiene opiniones sobre quitar a Cuba de
la lista de los países terroristas?
James Carter.—Sí creo que se debe sacar a Cuba de la lista de
los países que auspician el terrorismo. Como ustedes posiblemente
sepan —no sé si lo saben—, ha habido una cooperación muy estrecha,
tengo entendido, entre los servicios de inteligencia cubanos y
estadounidenses para enfrentar las amenazas de Al Qaeda y otras
organizaciones en la región del Golfo.
Los únicos alegatos de Estados Unidos en cuanto a terrorismo
contra el gobierno cubano se relacionan con algunos de los grupos en
Colombia, las FARC, y la ETA en España.
Cuando yo me reuní con los embajadores de España y Colombia, ayer
por la mañana, me dijeron que no tenían objeción en lo absoluto, que
pensaban que la capacidad de los miembros de la ETA y de las FARC en
Colombia de venir a Cuba era algo muy positivo para ellos, porque
les daba la oportunidad de comunicarse de manera amistosa en Cuba
con personas que causaban problemas en sus propios países. Por lo
tanto, los alegatos estadounidenses, sus afirmaciones de terrorismo
no tienen base alguna, y ese es otro aspecto que el Presidente de
Estados Unidos podría hacer, o sea, eliminar la declaración de que
Cuba está promoviendo el terrorismo, porque evidentemente es una
afirmación incierta.
Puedo responder una pregunta más.
Michael Boston (BBC).—Usted se ha reunido con el presidente
Raúl Castro y el expresidente Fidel Castro. Ha hablado sobre su
deseo de ver la libertad de expresión, la libertad de reunión, el
derecho de los cubanos a viajar al exterior; ha hablado también
sobre los cambios económicos que deben analizarse en el Congreso,
¿ha tenido algún indicio de que habrá algún cambio político que se
analice?
James Carter.—En lo absoluto.
Bueno, yo diría que tanto los líderes que usted mencionó como las
autoridades familiarizadas con mis propias opiniones sobre las
libertades de viajes, de reunión y de expresión en Cuba —cuando
estuve hace nueve años hablé ante el pueblo de Cuba, en la
televisión, en la radio, y mis palabras fueron presentadas en el
Granma tal y como las dije, expresando estos deseos y estas
recomendaciones hacia los cubanos—, conocen mis propios criterios de
que debe haber cambios, y lo repetí en la conferencia de prensa.
Yo no estoy familiarizado con los detalles o los aspectos del
texto que ahora se analiza para el Congreso del Partido. Me han
dicho que aproximadamente 8 millones de cubanos participaron dando
opiniones. El Ministro de Relaciones Exteriores me dijo que hubo
miles de enmiendas propuestas al texto original. También se dice que
más del 65 % de los párrafos han sido modificados a partir de las
propuestas; pero no conozco el texto original ni la versión
modificada.
Los grupos disidentes esta mañana, sin embargo, dijeron que
muchos se han abstenido de expresar sus solicitudes sobre las
libertades personales, porque no quieren que los asocien con el
procedimiento, porque no están de acuerdo con la integridad de este.
Otros grupos con quienes me reuní esta mañana sí han expresado su
solicitud de que la libertad internacional estándar debe ser
promovida. Por lo tanto no estoy familiarizado con lo que tienen
intención de hacer.
Muchísimas gracias a todos.