Jornadas
educativas, apoyadas por los medios de comunicación, se vienen
desarrollando en todo el país vísperas de este 26 de junio, cuando
se celebra el Día de las Adicciones y Uso Indebido de Sustancias
Psicoactivas, así llamadas a las que actúan sobre el sistema
nervioso y alteran las funciones psíquicas.
En conferencia de prensa en La Habana, la doctora Carmen Borrego
Calzadilla, jefa de la Sección de Salud Mental y Abuso de
Sustancias, del MINSAP, dijo que como parte de una estrategia
general, coordinada por la Comisión Nacional de Drogas que preside
el Ministerio de Justicia, Salud Pública tiene a su cargo un grupo
de acciones con enfoque preventivo y de promoción, y también de
asistencia especializada mediante una red de servicios que incluye
todos los niveles de atención.
Valoró, en un aparte con Granma, que el consumo de drogas
en Cuba "no es un problema de salud" y dijo que dentro de las
directrices fundamentales trabajan por elevar la percepción de
riesgo de los grupos más vulnerables (los jóvenes) e incrementar "la
cultura de rechazo" de la población hacia el consumo de esas
sustancias.
Esta cruzada mundial contra las drogas comenzó hace 24 años con
los auspicios de Naciones Unidas, como vía sobre todo de alentar a
los jóvenes a cuidar su salud y no consumir drogas, y, también, para
movilizar apoyos e inspirar a la población a fin de que proceda
contra el tráfico de drogas.
Como sabemos, las drogas son sustancias que actúan sobre las
funciones psíquicas, producen tolerancia (impulso progresivo de
aumentar las dosis) y dependencia (necesidad esclavizante), y su uso
determina serios daños al consumidor, a sus familiares y a la
sociedad.
Es una hiriente realidad que cada año fallezcan 200 000 personas
en nuestro planeta como consecuencia de enfermedades originadas por
la drogadicción.