El rompecabezas se completa

Aliet Arzola Lima

Muchos jamás pensaron ver a Santiago de Cuba fuera de los play off, más que nada por su condición de equipo "macho" en el béisbol cubano, de esos que nunca claudican, sin importar lesiones, ausencias o cuánto les griten en las vallas contrarias.

Foto: Ricardo López HeviaSobre Edilse Silva recae buena parte del peso ofensivo de los santiagueros.

Esa estirpe no se forja en un día; tampoco se pierde de la noche a la mañana, por ello hoy se encuentran con un semblante diferente, coqueteando con la cima de la zona oriental.

De la actual escuadra llama la atención la estabilidad de sus lanzadores de punta, desacertados en la anterior campaña, así como el poderío ofensivo de sus bateadores, máximos productores de cuadrangulares, con 55.

Diez de estos vuelacercas están en la cuenta de Edilse Silva, un pelotero que regresó al terruño natal a fin de completar el puzzle ofensivo, motivo de satisfacción para sus parciales, encantados con un hombre que batea para 356, con 33 remolques y 20 extrabases en 36 encuentros.

Sin embargo, no ha sido fácil llegar a tal escalón para el toletero, quien comenzó en 1999 su carrera al más alto nivel como lanzador, antes de alejarse de los diamantes por espacio de cuatro años (2000-2004) sin perder un ápice de sus cualidades ofensivas.

Tal detalle lo percibieron en Santiago de Cuba cuando regresó en el 2005 a las series nacionales, pero en aquel momento confluían muchos jugadores que dificultaban su presencia regularmente en las alineaciones indómitas.

"Había mucha calidad, cuando salía al campo no tenía margen de error. En tres temporadas apenas alcancé 300 comparecencias al plato, cifra que superé en solo una campaña con Holguín", asegura.

Con los Sabuesos deslumbró a fuerza de batazos y en tres series botó 61 pelotas con 121 remolques: "Allí tuve la oportunidad de desarrollar las habilidades jugando. Todos mis sueños se hicieron realidad, disfruté la emoción de ser titular, de salir al terreno todos los días y sentir la pasión del público en todo el país".

Estos guarismos convencieron a muchos santiagueros que vieron con buenos ojos su retorno, aunque otros todavía especulan si puede rendir con creces toda la ruta enfundado en el traje indómito y ocupando turnos de responsabilidad.

A esos, Silva responde: "Una de las cosas más importantes en el béisbol es disfrutar en el terreno y yo lo estoy haciendo. Sabía que al regresar a mi provincia muchas miradas se iban a concentrar en mi rendimiento, pero eso nunca me asustó, porque si logré buenos resultados con Holguín también podía hacerlo acá, además trabajo a diario para no defraudar a la afición".

 

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