BERLÍN, 27 de enero.— Alemania conmemoró hoy el Día Mundial del
Holocausto con preocupaciones por el avance del neonazismo en el
país y la incapacidad de sus servicios de seguridad para combatir
ese movimiento, que reivindica la ideología de Adolfo Hitler.
Soldados soviéticos liberaron en esta fecha de 1945 el mayor
campo de exterminio nazi ubicado en Auschwitz-Birkenau, Polonia,
donde murieron asesinados al menos 2 millones 500 mil personas, en
su mayoría judíos, pero también eslavos y prisioneros de guerra de
varios países.
Los actos en tributo a las víctimas del Holocausto tuvieron lugar
ante los memoriales erigidos en distintos campos de concentración en
territorio germano como el de Sachsenhausen y el de Ravensbruck,
indicó PL.
El presidente de Alemania, Christian Wulff, y la canciller
federal, Angela Merkel, asistieron a una ceremonia oficial en el
Bundestag (Cámara baja del Parlamento alemán), en la que pronunció
un discurso el destacado crítico literario y sobreviviente de
Auschwitz, Marcel Reich Ranicki.
En el encuentro, el presidente del órgano legislativo, Norbert
Lammert, urgió a redoblar los esfuerzos para combatir el fenómeno y
oponerse a cualquier forma de extremismo en el país, donde se estima
que existen casi 10 mil radicales fragmentados en partidos de
ultraderecha y grupúsculos violentos.