La
Conferencia Nacional del Partido comienza hoy con el propósito
esencial de profundizar en el trabajo partidista para acelerar el
desarrollo de la sociedad y afianzar los Lineamientos Económicos y
Sociales aprobados en el Sexto Congreso, a partir del concepto de
que no hay ideología sin economía.
Como se dijo en la Resolución del Sexto Congreso, el papel del
Partido es decisivo en ese crucial empeño. Ello requerirá al unísono
un enorme trabajo, esfuerzo organizativo y una constante y efectiva
labor ideológica, alejada de formalismos y basada en el permanente
contacto con la población.
La Conferencia, como se ha informado, viene precedida de un
amplio análisis y discusión de un Documento Base que convocó a toda
la militancia del Partido y de la Unión de Jóvenes Comunistas y que,
como destacó el compañero José Ramón Machado Ventura, Segundo
Secretario, al presentar una evaluación general ante el Tercer Pleno
del Comité, este proceso contribuyó a demostrar nuestras fortalezas
y vulnerabilidades, al tiempo que reflejó disciplina y unidad en el
seno del Partido, coincidencia en la necesidad de cambiar métodos y
estilo de trabajo, así como de elevar el rigor y la exigencia en
todos los ámbitos de nuestra sociedad.
Cumpliendo el mandato del Sexto Congreso, entre los asuntos
prioritarios que la Conferencia debe tratar, y así está reflejado en
el Documento Base discutido, se destacan:
Las modificaciones en los métodos y estilo de trabajo del
Partido, para precisar y consolidar su papel de vanguardia
organizada de la Revolución Cubana y fuerza dirigente superior de la
Sociedad y el Estado; la política de cuadros, con énfasis en la
promoción de mujeres, negros, mestizos y jóvenes a cargos de
dirección, tanto políticos como en otras organizaciones e
instituciones, siempre basados en el mérito y las condiciones
personales. Establecer límites de tiempo en el mandato para ocupar
responsabilidades de dirección en los organismos del Partido, en
todos los niveles.
También el papel del Partido en la dirección y el control
sistemático del proceso de actualización del modelo económico y de
la marcha de la economía; el fortalecimiento de la democracia
interna y hacer la labor del Partido cada vez más dinámica;
estimulando la iniciativa y la lucha frente a esquemas y actitudes
burocráticas; a viejos vicios como la improvisación, el formalismo,
la falsa unanimidad y el oportunismo.
Otros asuntos son la revisión de los conceptos y los métodos de
relación con la UJC y las organizaciones de masas, así como
proyectar el trabajo del Partido para dejar atrás prejuicios hacia
el sector no estatal de la economía.
Al enfatizar sobre este trabajo de perfeccionamiento, el General
de Ejército Raúl Castro Ruz subrayó que lo primero que estamos
obligados a modificar en la vida partidista es la mentalidad que,
como barrera psicológica, es la que más trabajo nos llevará superar,
al estar atada a dogmas y criterios obsoletos.