Combate contra el Aedes Aegypti

El enfrentamiento no puede ser pasajero

MIGUEL FEBLES HERNÁNDEZ

Una combinación de efectos naturales (calor, humedad y lluvias), errores humanos e insuficiente percepción del riesgo por parte de la población, han propiciado que el municipio de Camagüey presente hoy una situación crítica por los elevados niveles de infestación con el mosquito Aedes aegypti.

La doctora Viurka y el jefe del área de Vectores pasan revista a las brigadas antes de partir para el terreno.

"Estamos pagando el precio de no haber hecho las cosas como se debían", declaró a la prensa local el doctor José Luis Pérez Lugo, director provincial de Salud.

Lo cierto es que, desde que comenzó el año, la ciudad cabecera provincial ha presentado índices de focos de Aedes muy por encima de lo permisible para que exista seguridad epidemiológica y se pueda evitar la proliferación de enfermedades asociadas al vector.

Falta de control, de exigencia y seguimiento de la tarea son las causas de la actual situación en el territorio, pese a contar —como afirma el doctor José Luis—con los recursos técnicos necesarios para eliminar las condiciones de riesgo existentes.

Fotos del autorNo puede quedar un depósito sin ser revisado para eliminar cualquier vestigio del mosquito.

"El mejor operario que podemos tener hoy para combatir al mosquito, dijo el galeno, es el propio morador de la vivienda, si se tiene en cuenta que el 60 % de los focos todavía se detecta en tanques y recipientes dentro de los hogares".

ESA... Y OTRAS MUCHAS CAUSAS

En diálogo con Marelys Cendra Asencio, directora del Centro Provincial de Higiene y Epidemiología, Granma pudo confirmar que, a pesar de las acciones en materia de promoción y educación sanitaria, no se ha logrado una efectiva participación ciudadana en un asunto que puede poner en riesgo la salud comunitaria.

"No siempre se cumplen las medidas orientadas, aseguró la especialista, en relación con el llamado autofocal familiar o en los centros de trabajo, la higiene de las viviendas y sus alrededores, y la colaboración con los operarios para facilitarles el desempeño de sus funciones".

Los operarios cuentan con el equipamiento necesario para el correcto desempeño de sus funciones.

Marelys explicó que inciden negativamente, además, los problemas de completamiento y fluctuación de las fuerzas de Vigilancia y Lucha Antivectorial y su calificación, todo lo cual repercute en la calidad del trabajo y exige constante supervisión por parte de la cadena de mando, marcada por inestabilidad y falta de exigencia.

A ello se suma una situación ambiental no favorable, debido a la existencia de vertederos de desechos en lugares inapropiados, salideros en las tuberías y obstrucciones del alcantarillado.

"Ante tales problemas, confesó Marelys, ha faltado exigencia sanitaria. Valen la persuasión y los llamados de alerta, pero deben ir acompañados de mayor rigor y severidad con aquellos que hacen caso omiso de las orientaciones y juegan irresponsablemente con la salud de la comunidad".

TODAS LAS FUERZAS EN TENSIÓN

Para revertir la compleja situación creada se ha acudido, una vez más con todo el contrasentido que ello tiene, a la movilización de cientos de trabajadores de otros sectores, quienes junto a los operarios arrecian por estos días el combate contra el mosquito Aedes aegypti en las nueve áreas de Salud de la ciudad.

Al frente de las acciones en la Policlínica Norte, la doctora Viurka González Aguilera consideró que el empeño solo será sostenible y eficaz si se logra estabilizar el personal especializado en tales menesteres y se actúa con sistematicidad, a través de la exigencia, la fiscalización, el control y la atención adecuada.

"Hay que trabajar con ellos, convencerlos del alcance de la función social que ejercen, de su importancia. Hay irresponsables y negligentes, pero la vida nos ha demostrado que la mayoría sí responde de manera positiva cuando se les convoca", comentó la directora.

El Área Norte es una de las más populosas de la ciudad, abarca tres consejos populares, atiende un universo de 49 225 habitantes y acumula problemas medioambientales no resueltos, que dificultan cualquier acción de salud si no se integran en su solución todas las organizaciones de la comunidad.

Refirió la doctora Viurka que cuentan con 39 consultorios del médico de la familia, una red de atención primaria que mucho puede aportar, de concretarse el trabajo mancomunado con los operarios, a través de su vinculación a un universo fijo de viviendas y de una mejor interrelación con las familias.

CASA A CASA SE GANA LA PELEA

"Los trabajadores de la Salud no pueden enfrentar solos este desafío. Hace falta unir la voluntad de todos los ciudadanos para acabar con el mosquito", afirmó uno de los vecinos del Reparto Bellavista, mientras su vivienda recibía tratamiento adulticida por el operario Nazario Gómez Zaldívar.

Junto a la nube de espeso humo, el experimentado fumigador dejaba en cada persona un mensaje concreto acerca de la mejor manera posible de erradicar el vector, sobre todo en los patios de las casas donde se acumulan los más disímiles trastos y objetos.

Consejos parecidos, sin temblarles tampoco la mano a la hora de enfrentar cualquier violación, transmitían unas cuadras adelante el operario Geiser Hidalgo Miranda y Rafael Reyes León, el jefe de una de las brigadas de tratamiento focal:

"Ahora mismo detectamos en esa vivienda varias larvas del mosquito en el tanque donde toma agua el caballo. Además de imponerle la multa, le explicamos al propietario qué debe hacer para que no repita la infracción".

Ese es, precisamente, el proceder que cada día inculca en sus subordinados Néstor Castellanos Agüero, el jefe del área de Vectores de la Policlínica Norte, para que las buenas acciones dejen de ser fruto de un enfrentamiento pasajero y se transformen en parte consustancial de su actuar cotidiano.

 

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