Como
una reflexión seria, profunda y comprometida con la Patria calificó
Esteban Lazo, miembro del Buró Político del Partido y vicepresidente
del Consejo de Estado, la plenaria del Consejo Nacional de la Unión
de Escritores y Artistas de Cuba, que analizó ayer diversas aristas
de la creación, promoción y usos de la música y la responsabilidad
de los creadores en el cumplimiento de las obligaciones tributarias.
En
la sesión —efectuada en el Multicine Infanta, conducida por el
presidente de la UNEAC, el poeta Miguel Barnet, y a la que asistió
también Rafael Bernal, ministro de Cultura—, se abordaron los
problemas de la música desde una perspectiva sociocultural múltiple,
desde los procesos de producción y organización del talento
artístico hasta el reflejo en los medios de comunicación y su
relación con la identidad y el modo de ser y de actuar de los
cubanos.
Lazo expresó que las preocupaciones planteadas, pero, sobre todo,
el ánimo de resolverlas mediante empeños institucionalmente
coordinados, responden al estilo de trabajo que reclama el Partido y
de modo particular se avienen a la aplicación del objetivo aprobado
por la Conferencia Nacional de la organización política acerca de la
promoción a escala masiva, mediante el trabajo integrado de las
instituciones culturales, medios de comunicación, directores de
programas, espectáculos, artistas e intelectuales, instructores de
arte y promotores, la capacidad de apreciación artística y literaria
y el fomento de valores éticos y estéticos, así como la erradicación
de manifestaciones de chabacanería y mal gusto que atenten contra la
dignidad de las personas y la sensibilidad de la población.
En cuanto a la necesidad de incentivar una cultura tributaria en
el país, Lazo manifestó su confianza en que el sector artístico no
solo seguirá cumpliendo con sus obligaciones, como lo ha venido
haciendo, sino que ayude a la comprensión de que lo que se recauda,
al engrosar el Presupuesto del Estado, se redistribuye en beneficio
de toda la sociedad, incluyendo la propia cultura.