La mayoría de los profesionales de la salud utilizan en su
quehacer laboral diario la expresión "cumplimiento del tratamiento"
y algunos hasta preguntan: ¿qué es "adherencia" al tratamiento?,
dice la Doctora en Ciencias de la Salud Libertad Martín Alfonso,
Profesora Titular de la Escuela Nacional de Salud Pública, radicada
en La Habana.
Aunque reconoce que no es incorrecto hablar de "cumplimiento";
sin embargo, desde hace varios años en la literatura científica se
cuestiona este término, dado que cuando se cumple con algo
generalmente se obedece, se acata, se sigue, pudiéramos decir de
manera "ciega" una conducta, mientras que cuando la persona
participa en una decisión y se involucra en ella, es capaz de
asumirla de una manera mejor.
Este argumento fundamenta la propuesta del término "adherencia al
tratamiento" para referirse a la implicación y colaboración activa
del paciente en la decisión de las indicaciones médicas a seguir,
tema insertado en la agenda científica de la Convención
Internacional de Salud, que se inaugura en La Habana el próximo día
3 de diciembre.
En la actualidad, valora la especialista, no es un "enigma" el
porqué los pacientes, no obstante las repercusiones adversas que
comporta para su propia salud, incumplen las indicaciones médicas.
De hecho desde hace años la literatura científica refiere un grupo
de factores que influyen en ello.
Y menciona, entre otros, las particularidades de cada individuo,
determinantes económicos, sociales, familiares; cuestiones del
propio tratamiento como los efectos indeseables que producen los
fármacos, características de enfermedades como la hipertensión
arterial, que trascurre asintomática si está controlada y la persona
llega a pensar que no tiene que hacer el tratamiento.
Como vemos, el porqué de la no adherencia es un fenómeno
multicausal y complejo, subraya la especialista.
La profesora Martín Alfonso, Máster en Psicología de la Salud,
plantea que es necesario facilitar la participación del paciente en
el proceso de decisión del tratamiento y modos de ejecutarlo, en
correspondencia con lo que cada persona necesite y pueda. No es un
secreto que muchos profesionales (no todos) subvaloran las
posibilidades del paciente suponiendo que no tiene conocimientos, no
dan toda la información sobre la enfermedad y el tratamiento,
deciden sin consultarlo, no preguntan dudas y posibilidades reales
de la persona para seguir una indicación. Se sigue entonces con el
modelo del "cumplimiento" y no de la "adherencia".
Y reflexiona: una parte de esta batalla estaría ganada si el
equipo de salud le presta atención a este aspecto desde la
instauración del tratamiento, por ejemplo, dando recomendaciones
concretas para evitar el olvido, para organizar la toma de los
fármacos, para cambiar los estilos de vida y se le da seguimiento.
También se deben atender los factores familiares, sociales y
económicos. El aspecto económico influye. Algunos pacientes se
quejan de no poder adquirir los alimentos en los mercados por los
altos precios de las frutas y vegetales que les han recomendado para
su dieta.
En cuanto a las estadísticas, según la literatura internacional
el problema de la baja adherencia al tratamiento en enfermos
crónicos se presenta tanto en países desarrollados como en vías de
desarrollo.
Por ejemplo, en la hipertensión arterial las cifras reportadas
están alrededor de un 50 % de adherencia, lo cual califica de
"alarmante" pues quiere decir que la mitad de los hipertensos no
hacen correctamente el tratamiento con las grandes implicaciones que
esto tiene a lo largo de la vida de las personas.
Mirado desde la óptica cubana, puntualiza la especialista, diría
que este es un problema que acarrea grandes consecuencias para el
Sistema de Salud, que invierte recursos en atención médica y
producción de medicamentos no aprovechados adecuadamente, y se
afecta también la economía de las familias, del propio paciente,
quien a su vez corre el riesgo de empeorar e incluso morir, por su
falta de responsabilidad e implicación con su propia salud.
La atención a este tema, dice, podría ayudar a elevar la
eficiencia del proceso de asistencia médica y perfeccionar el uso
del método clínico. Y me permito finalmente repetir palabras del
eminente y querido profesor de Medicina Interna, doctor Alfredo
Espinosa Brito: "La adherencia al tratamiento viene a ser el último
eslabón del método clínico".