El 11 de diciembre de 2012, la Oficina de Control de Activos
Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, que está encargada
de la aplicación férrea del bloqueo económico, comercial y
financiero que el Gobierno de los Estados Unidos mantiene contra el
pueblo cubano, anunció la imposición de una multa de 375 millones de
dólares estadounidenses contra el banco HSBC Holdings (Hong Kong and
Shanghai Banking Corporation), con sede en Londres, por la supuesta
violación de las sanciones unilaterales de los Estados Unidos contra
varios países, incluida Cuba.
Un día después, el 12 de diciembre, la OFAC dio a conocer la
aplicación de otra multa, por un importe de 8 millones 571 mil 634
dólares estadounidenses, para castigar al banco japonés Tokio-Mitsubishi
UFJ, también por procesar transferencias financieras que
involucraron a un grupo de países, entre los que se encuentra Cuba,
por la alegada violación de los regímenes de sanciones económicas de
los Estados Unidos.
La aplicación de estas penalidades injustas e ilegales demuestra
que la política de persecución feroz de las transacciones
financieras y comerciales de los Estados Unidos contra Cuba y contra
aquellos que sostienen una relación legítima con nuestro país al
amparo del Derecho Internacional, no solo no ha cambiado, sino que
se ha endurecido.
El Ministerio de Relaciones Exteriores denuncia estos nuevos
actos de aplicación extraterritorial a entidades de terceros países
de las disposiciones del bloqueo de los Estados Unidos contra Cuba,
que tienen lugar a menos de un mes de que la Asamblea General de las
Naciones Unidas reclamara nuevamente, de manera casi unánime, el fin
de esta política cruel, rechazada a nivel mundial y, de forma
creciente, por amplios sectores de la sociedad estadounidense que
reclaman un nuevo enfoque en la política hacia Cuba.
La Habana, 20 de diciembre de 2012