No podía ser el único
El superpesado que cerró la jornada inédita en la lucha greco
Roberto
Méndez
(Enviado especial)
SANTO
DOMINGO.— "Solo tenía en mi mente que yo no podía ser el único en irme
sin la medalla de oro", declaró Mijaíl López apenas sin aliento por el
gran esfuerzo realizado en su victoria 5-0 ante el campeón olímpico Roulon
Gardner (EE.UU.), pelea que cerró una faena prefecta en la historia
continental, cuando sus compañeros se alzaron con los otros seis títulos en
disputa.
"Antes
de la pelea siempre pensé que podía y me había preparado al máximo para
ganarle. Si en este año le había ganado dos veces en Cuba, al estar en juego
tal hazaña no la debía perder con mi aporte", dijo quien desde ahora
anuncia su dominio en la división de los 120 kg frente a un hombre que en
Sydney rompió el mito del ruso Alexander Karelin, invicto por 13 años cuando
se competía en 130 kg.
En el Pabellón de Combates del Complejo Olímpico Juan Pablo Duarte confesó que su táctica fue "luchar y hasta que lo logré no me detuve".
El joven de Consolación del Sur, provincia cubana de Pinar del Río, cumplirá 21 años el próximo 20 de agosto, es coterráneo del legendario Héctor Milián, campeón olímpico de Barcelona'92 y confesó que sueña "igualarlo en Atenas".
"Espero entrenar más porque me falta mucho, mucho para llegar a ello, pero tengo cerca de mí a Milián, quien me ayuda en estos momentos para alcanzar mis mejores resultados en eventos mundiales y olímpicos", adelantó sobre pasos a seguir para sus nuevas metas.
4 de agosto del 2003