Esgrima panamericana
Eimey y Camilo, los más contentos
Oro en espada (f) y bronce en sable (m), ambas pruebas por equipos
Alfonso Nacianceno, (Enviado especial)
SANTO
DOMINGO.— Los espadistas Eimey Gómez y Camilo Boris son los atletas más
contentos en la delegación cubana de esgrima, porque regresan a la Patria con
un par de medallas de oro cada uno. Convencieron en las contiendas individual y
por equipos.
"Nos trazamos un plan de sacarles temprana ventaja a las norteamericanas y ampliarla, sin desesperarnos. En realidad nunca imaginé que las derrotaríamos tan fácil, 45-25, pero Zuleydis Ortiz, Misleidis Oña, y Adriagne Ribot formamos un trío con más de cuatro años de práctica unidas, que ellas no supieron detener".
Así
resumió Eimey el encuentro. Y sobre ella, al conocerse que acumula 20 años de
experiencia en la esgrima, cayó un sinfín de preguntas de la prensa. Antes de
venir acá las campeonas fueron séptimas en la Copa del Mundo efectuada en
España y avanzaron a la final en el Villa de La Habana, donde Eimey clasificó
entre las 16 primeras tiradoras.
Las espadistas repiten los dos títulos dorados de Winnipeg'99, aunque Pedro Enríque Gómez, su entrenador desde enero de 1995, reconoce que sintieron poca resistencia de sus rivales. Las satisfacciones 45-38 sobre Puerto Rico y 45-27 a costa de Venezuela, en semifinales, ratifican lo dicho. Antes de la decisión del oro, las venezolanas dispusieron de las canadienses, 45-35, para cargar el bronce.
En el sable por equipos, los nuestros terminaron terceros. Abel Caballero, Yunior Naranjo, Cándido Maya y Abraham O'Reilly perdieron en semifinales 31-45 ante los estadounidenses, quienes caminaron rumbo al oro y lo cuajaron en su 45-30 cara a cara contra Venezuela.
Cuba superó a Canadá 45-42 por la tercera plaza y termina los Juegos al ritmo de 4 títulos, 1 plata y 5 bronce.
7 de agosto del 2003