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Publicadas
el 29 de mayo de 2009
Producir y ahorrar, no hay otra salida
La humanidad entera está enfrentando uno de los
momentos más difíciles de su historia debido a la profunda crisis
económica que vive el mundo. Los cubanos no estamos exentos de esa
gravísima situación.
En un reciente artículo publicado en Granma, su
Director expresaba que de no ahorrar se producirían presumiblemente
de manera inevitable los apagones que tan ingrato recuerdo nos traen
a la memoria. De acuerdo con lo expuesto en el comentario
periodístico se desprende que, además de ahorrar, hay que eliminar
el despilfarro en el que estamos involucrados casi todos.
Para nadie es un secreto que los cubanos estamos
acostumbrados a que nuestro Estado dé solución a todos nuestros
problemas, nos sentimos con ese derecho, y lo tenemos, que si un
huracán nos derriba la casa nos sea reconstruida o seamos
reubicados.
Los últimos ciclones nos produjeron daños por casi
10 000 millones de dólares. Nadie quedó desamparado. Sin embargo, es
imprescindible que cada uno de nosotros comprenda que la crisis no
está por venir, la crisis ya llegó y nos va a afectar a todos, sin
excepción alguna.
Recibimos una canasta básica, realmente modestísima
a nivel de núcleo familiar, pero no es modestísima a nivel de país,
pues esa modesta canasta básica familiar tiene que ser multiplicada
por más de 11 millones de personas.
Nuestro Estado subsidia la electricidad que
consumimos de manera que produce energía eléctrica con combustible
en gran medida pagado en dólares y nosotros la pagamos en moneda
nacional, todos, los que reciben pagos en divisa o no.
A fuerza de ser sincero expreso que si los apagones
vuelven a destrozarnos las noches, cuando tenemos asegurada una
capacidad de generación superior a la demandada, no es porque ellos
quieran venir, es porque nosotros los hemos traído, desde los
ministerios u otras instancias gubernamentales, pasando por grandes
o pequeñas industrias hasta llegar a cada hogar cubano donde no
hemos adoptado las medidas para evitarlo. En rigor hay que ahorrar
combustible a toda costa, desde el que tiene un vehículo oficial
hasta el obrero que ve encendida las luces de su centro de trabajo a
plena luz del sol o un equipo eléctrico conectado innecesariamente.
Si tuviera que explicarle a un niño de sexto grado
la gravedad de nuestra situación financiera, conforme a mis
menguados conocimientos en la materia, le diría que en los últimos
meses hemos estado ganando 22 pesos y gastando 78. ¿Alguien puede
sostener esa situación? Se trata de un desequilibrio descomunal en
medio de una situación dramática.
Una cosa es imprescindible hoy día: hacer entender a
cada cubano de todas las edades la impostergable necesidad de
ahorrar y estar conscientes, además, de que no solo nos pudiéramos
ver afectados por apagones. Podemos enfrentar otras situaciones
difíciles, incluso con la alimentación.
Estamos a unos días del inicio de una nueva
temporada ciclónica que no sabemos las sorpresas que nos traerá y
para la cual debemos estar preparados, quienes dirigen determinados
recursos están obligados a asegurarlos y protegerlos, si a quien
corresponde esa tarea no lo hace, sea quien sea, alguien tendrá que
actuar. El Estado cubano es cada uno de nosotros.
También viene sucediendo con reiteración que los
productos que exportamos bajan de precio y los que importamos
aumentan.
Insisto que en cuanto al ahorro las medidas deberán
ser exigentes a todos los niveles para lograr, de una parte, el uso
racional de los recursos y por otra que se eleve la producción y se
acabe de reducir la importación de productos; que la tierra más
hermosa que ojos humanos vieron pueda producir.
A. R. Velásquez
La isla del coco "seco"
Ante todo deseo que reciban mis saludos. He seguido
con bastante frecuencia esta sección y aplaudí la idea de reflejar
en la prensa los problemas que por lo general suceden en nuestra
sociedad y les escribo para citar uno de estos "problemas", que me
han llamado mucho la atención. Hace unos días visité el parque
temático "La isla del coco", con unos amigos y sus hijos, cuando
llegamos nos encontramos con la sorpresa de que solamente estaban
funcionando 4 o 5 aparatos, de los cuales algunos tenían partes
rotas. Al ver esto me pregunté: ¿Cómo es posible que esta idea tan
buena de nuestro gobierno se deje destruir en tan poco tiempo? ¿Por
qué no le dan mantenimiento a los equipos de forma sistemática, para
que estas cosas no sucedan? Pienso que si se logró brindar un buen
servicio en las cafeterías, con variedad de ofertas en moneda
nacional, ¿por qué no se puede brindar el mismo servicio en el
corazón del parque: los aparatos?
Yo aún no tengo hijos, pero deseo que cuando los
tenga ellos puedan disfrutar de este parque en su totalidad, y no se
convierta en "La isla del coco seco".
I. M. Socías
¿Tendremos que esperar por los barcos para que el
pueblo se pueda alimentar?
Somos productores de arroz popular:
Cómo podemos mirar hacia la tierra y no hacia el
barco importado, cuando existimos tres compañeros con las
resoluciones y el certifico de las tierras desde diciembre a marzo,
además de tener todos los medios necesarios para ponerlas a
producir. Ya existiera una parte en producción, solo existen
alrededor de 200 cordeles que gracias a la lluvia vienen naciendo.
Hemos visto desde diciembre al jefe del Distrito, jefe de la Granja
Geocuba de Nuevitas y Guáimaro, la compañera del Registro de las
Tierras de Camalote casi a diario, al compañero que atiende las
tierras en Guáimaro a parte de llamarlo por teléfono, al Jurídico de
la Agricultura Municipal, al Delegado de la Agricultura del
Municipio, al del Sector Campesino de la zona y no se resuelve el
problema.
¿Se nos vencerán los documentos en las manos? Porque
al paso que va, 10 años serían pocos para solucionar el problema. ¿A
quién o dónde habrá que ir, ver o llamar para que se resuelva?
¿Tendremos que desistir y comenzar en el mundo desagradable de los
vagos o incorporarnos al negocio ilícito y no al trabajo como lo
necesita el país?
¿Dónde está el programa de popularización del arroz,
o tendremos que esperar por los barcos para que el pueblo se pueda
alimentar?
Esperamos que alguien nos dé una respuesta de
solución no de espera, todos dicen al ver los documentos y conocer
el problema que tenemos la razón, pero, ¿cuándo la solución?
G. Aguilera Vila, E. Aguilera Vila y J. Montejo
León
¿Agua en exhibición?
En la tarde del viernes 8 de mayo, a la salida de mi
centro laboral me dispuse a recorrer varias tiendas con mi mamá en
busca de un regalo para ella, ya que estaba próximo el día de las
madres. Estaba buscando un frasco de colonia de la línea Natural de
Heno, que es amarilla, y lo único que mi madre deseaba. Al pasar por
la tienda Casa Mimbre cita en la calle Monte, municipio Cerro, vi la
colonia en exhibición y entré.
Subí al segundo piso, donde se encuentra la
perfumería, marqué en la cola y cuando había avanzado me puse a
mirar en los mostradores y nada, no estaba. Le pregunté a la cajera
y me explicó que solo quedaba el de exhibición, que buscara a Yanet,
la comercial, y que ella me hiciera el favor de abrir la vidriera y
así lo podía adquirir. Estuve un buen rato de arriba para abajo
buscando a la comercial, hasta encontrarla. Le expliqué que había
buscado en muchos lugares la colonia y que solo allí estaba. Su
respuesta, muy sonriente, fue: eso es agua, es una iniciativa que
hemos tomado nosotros aquí, eso es solo agua.
Se lo comenté a mi mamá y me dijo que ella quería
oler el agua, comprobar que fuera verdad porque delante de ella la
dependiente me había dicho que me lo podían vender. Fui en busca del
gerente, no se encontraba y me atendió el gerente adjunto. Le
expliqué lo que sucedía y el deseo de mi madre de oler el agua y me
dijo que eso lo enviaba Suchel como muestra junto con el paquete. Es
decir, ya no era una iniciativa del colectivo de trabajadores de
Casa Mimbre, sino de Suchel y agregó que mi madre era una majadera.
Le expliqué que si era cierto no podía estar en
exhibición algo que no podrían vender, ni en esa tienda ni en ningún
comercio, ya sea en Moneda Nacional o Convertible y que no tenía
derecho a decir que mi madre es una majadera.
¿Por qué tengo que soportar un maltrato de esa
manera?, además, ¿quién tiene la razón?: ¿la cajera que afirma que
se puede vender? o ¿la comercial diciendo que el agua es iniciativa
de ellos? o ¿el gerente adjunto conque es iniciativa de Suchel? ¿Por
qué tienen a la venta cosas que no existen? ¿Hay alguna razón para
ofender a algún cliente que busca una respuesta cuando no está
convencido?
M. Duany Callaba
Juguetes para niños: ingeniosidad con
responsabilidad
El artículo "El futuro comienza hoy", del periodista
Joel Mayor Lorán, publicado el 3 de abril, resultó muy oportuno,
tanto por el tema específico que trata, como por todo lo demás que
influye en la formación general de nuestros niños y adolescentes.
Actualmente, las instituciones pertinentes y la
sociedad cubana han mostrado su preocupación por el estado actual de
la educación, la instrucción y la formación de valores en nuestros
infantes y jóvenes.
Es una problemática que se trata multisectorialmente
y no debe descuidar una sola variable, pues está en juego el futuro
funcionamiento estructural y superestructural de la sociedad.
La arista de los Círculos de Interés y de la
formación vocacional, Joel la desgrana muy bien. Nuestra prensa ha
analizado, quizás no con la pertinencia que se espera, otras
variables importantes que inciden también en esta problemática, como
la familia y la sociedad y dentro de esta última, el rol de la
escuela. Institución insustituible, llamada a educar e instruir,
pues de la calidad de la semilla que sembremos hoy en nuestras
escuelas primarias, secundarias y politécnicas, dependen las
características de los frutos que recogeremos mañana. Reflejo de
esas mujeres y hombres será, entonces, la sociedad cubana en el
porvenir.
A tenor con estos debates sociales quiero referirme,
de manera general, a los juguetes que utilizan nuestros niños. Nadie
puede negar hoy el papel del juego en la formación física y
espiritual de los infantes y adolescentes. Por ello, en medio de
nuestros planes de reforzamiento de los valores humanos en nuestros
hijos, debemos detenernos en esto.
Además de que los precios y surtidos no se ajustan a
la realidad actual, hay que señalar que muchos juguetes le hacen el
juego al pensamiento neoliberal y pseudocultural, que nos impone sus
héroes y símbolos y los posiciona en el imaginario infantil, no solo
mundial, sino también cubano.
Para enfrentar con tino esta situación, sugiero
retomar experiencias anteriores, adaptarlas e impulsar, entre
alternativas locales, provinciales y nacionales, una industria del
juguete que además de llevar nuestra impronta, sustituya
importaciones. No faltarán los escépticos que se escudarán en la
falta de recursos, pero, pregunto: ¿Acaso sería muy caro producir
juegos de mesa al estilo de Deuda Eterna, de aquellos de estrategia
militar exquisitos que conocí en la SEPMI, juegos de ensamblaje,
juegos de ajedrez, damas u otros de mesa bien pensados, llamativos,
que estimulen el ejercicio intelectual de manera creativa y amena y
que, además, entretengan, recreen, enseñen y eduquen?
¿Por qué este tipo de juguetes, como los que conocí
en mi infancia, no se producen o de lo contrario, no se venden a
precios más modestos?
Mientras no cubramos nuestras brechas en esta área,
serán ocupadas con juegos como Monopolio, Lotería, etcétera, creados
por particulares, quizás hasta ilegalmente, y vendidos a precios más
accesibles en nuestros pueblos y ciudades, que solo un ingenuo o un
ignorante diría que no crean valores. Sí, los crea, pero no aquellos
que deseamos, al igual que los videojuegos, tema que debemos
continuar estudiando por sus previsibles consecuencias.
Soluciones hay muchas, talento también, solo se
trata de tomar conciencia de los problemas que enfrentamos y darle
curso a la ingeniosidad con responsabilidad. Unidos podemos.
O. Rafael García Lazo
Sin aliento ante un trámite
Ante todo un saludo a todo el colectivo de Cartas a
la dirección por esta posibilidad que le dan al pueblo de expresar
sus quejas, críticas y sugerencias.
Siempre he sido un asiduo lector de esta sección y
sinceramente les confieso que nunca imaginé que iba a escribirles,
pero lo que me ha sucedido realizando unos trámites legales me dejó
sin aliento. El día 22 de mayo pasado me dirijo hacia las oficinas
"UNIFICADOS DE LA HABANA" en 29 y 36, Playa, a solicitar la
Certificación Literal de Nacimiento de mi esposa y mi suegra. Al
llegar me encuentro una cola bastante grande y decido hacerla
porque, como era para solicitudes, el servicio era bastante rápido.
Cuando me corresponde mi turno soy atendido por un joven muy
correcto y ágil en su trabajo que inmediatamente recoge los datos de
mi esposa y me da un papelito con el supuesto día de recogida y
llega mi primer asombro, la fecha de recogida era para el 10 de
septiembre. Le pregunto ¿tanto tiempo? sí, ese es el tiempo para la
entrega, me responde. Disciplinadamente acepto porque imagino que es
la orientación que tiene ante estos casos. Una segunda pregunta ¿en
el caso de mi suegra que nació en el Cristo, Santiago de Cuba, cómo
es el trámite de su certificación literal de nacimiento? Debe
hacerse en Santiago de Cuba, por teléfono ya no se hace, la única
manera es viajar a Santiago o que algún conocido allá le haga la
solicitud, contesta.
¿Es justo que se demoren casi 4 meses para entregar
una Certificación Literal de Nacimiento? ¿Es tan complicado realizar
este documento? Estamos conscientes de que hay una carga muy grande
de solicitudes de documentos a estas instituciones, la cual puede
provocar una demora en la entrega de estos, pero pienso que se deben
buscar alternativas para brindar un mejor servicio a la población y
evitar maltratos al pueblo, pues las demoras de un servicio son
también una forma de maltratar.
En cuanto a la Certificación de mi suegra. He
tratado de buscarle una razón lógica a esta situación y no se la
encuentro. Cómo es posible que no se pueda hacer el trámite de la
Certificación Literal de Nacimiento desde la provincia en que se
vive. Mi suegra lleva viviendo en Ciudad de La Habana unos 60 años,
no tiene familia en Santiago de Cuba, ¿cómo hace su solicitud?
¿Tiene que viajar entonces a Santiago, hacer la solicitud, volver
para la Habana y esperar que llegue el día del turno de recoger los
documentos, volver y regresar? ¿Cuánto sería el costo de viajes y
hospedajes?
Estoy seguro de que muchas personas están en nuestra
misma situación y espero que mi carta tenga una respuesta, que
aunque no solucione nuestros problemas, por lo menos nos explique
las razones de estas medidas. Pienso que es nuestro derecho como
ciudadanos.
J. L. Fernández Peña
Sobre el estímulo a los profesores de las SUM
Sin tomar mucho espacio deseo plantear un problema
que ha afectado a los profesores en la Sede Universitaria Municipal
de Bejucal, pero que me parece que también afecta a los de otras
Sedes Municipales.
Resulta que la Dirección de la SUM recibía la
indicación de rebajar el 6% del Presupuesto Salarial. Esta medida ha
afectado a todos los profesores de esta Sede. No es la primera vez
que sucede, ya en años anteriores se han aplicado medidas iguales, y
hay profesores con más tiempo que yo laborando, que han comentado
que esta es la cuarta vez que sufren rebaja salarial (yo la he
sufrido dos veces ya). Ante esta medida, desgraciadamente, hay
profesores que no desean continuar impartiendo conocimientos, porque
plantean que ya la remuneración no cubre los esfuerzos de
preparación, horas clases, tutorías, etc. Recordar que no somos
profesionales de la educación en el sentido directo de la palabra,
trabajamos en otros centros, con grandes responsabilidades también,
y todos los esfuerzos encaminados a lograr el desarrollo educacional
de las Sedes Universitarias, es ocupando nuestro tiempo libre en
nuestra preparación y en la transmisión de esos conocimientos.
Si hace poco la dirección del país hacía un llamado
para la incorporación a las aulas hasta de los maestros retirados,
cómo es posible que se afecte tan directamente el salario de los que
han dado ese paso.
Conocemos la situación actual de la economía cubana,
los momentos que estamos afrontando, el llamado al ahorro como
fuente directa de ingreso pero me parece que el ahorro debe estar
dirigido, principalmente (fíjense que digo principalmente, porque
nada está exento de ahorrarse) a disminuir los consumos, primero, de
aquellos renglones que tenemos que importar (petróleo, acero, piezas
de repuesto etc., o sea, materiales que cuestan divisas), segundo,
de aquellos que debemos disminuir su consumo para aumentar las
exportaciones, y así sucesivamente. Ahora bien, me parece que
afectar el salario, que al final va a tener de destino el mercado
nacional, me parece un poco descabellado. De que el presupuesto haya
que disminuirlo en un 6%, está bien, pero cuántas partidas
constituyen un presupuesto para que sea el salario lo afectado.
Estoy seguro de que la indicación de disminuirlo en esa proporción
está más bien dirigida a renglones como la electricidad, las
comunicaciones, el combustible, reparación y mantenimiento,
materiales, piezas de repuesto, y no disminuir directamente ese por
ciento en las nóminas.
Entonces, qué puede estimular que profesionales que
trabajan jornadas a veces de más de 8 horas diarias, se incorporen
al magisterio. Me siento orgulloso de que muchos en el pueblo ahora
me llamen profesor, pero también necesitamos un estímulo como el del
salario.
G. M. Tirador
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