Temas
 
 
 
 

Crisis petrolera

Características especiales
de una mercancía especial

Arsenio Rodríguez

14sep3-b.jpg (20968 bytes)El mercado petrolero internacional, la actual crisis que provoca honda preocupación entre varios gobiernos de Europa, las manifestaciones de protesta en contra de los impuestos que encarecen los hidrocarburos y sus productos refinados, la valoración de productores, consumidores y su incidencia en la economía mundial y en nuestro país fueron algunos de los temas tratados por economistas y especialistas que en Mesa Redonda Informativa analizaron ayer el actual incremento de los precios del petróleo en el mercado mundial.

Consideraciones sobre todo lo concerniente a esa situación que vive el planeta y los efectos que provoca el alza de los precios del llamado "oro negro", fenómeno que acapara la atención mundial y los principales espacios de los medios informativos, constituyeron los principales objetivos de la reflexión colectiva.

El director del Centro Internacional de la Economía Mundial (CIEM), Osvaldo Martínez; el investigador de esa institución, José A. Quintero Gómez; junto con Pedro Pérez Rodríguez, director; Denis Boris López, jefe del Departamento de Precios y Mercadeo, y Roger Gorrita Clemenceau, jefe del Departamento de Precios y Mercados, todos de la empresa cubana importadora y exportadora de metales, combustibles y lubricantes, conocida como CUBAMETALES, con la conducción del licenciado Randy Alonso, tuvieron a su cargo el análisis esclarecedor de tan importantes y complejos problemas.

Como se explicó en la Mesa, el petróleo es el producto más comercializado a nivel internacional, tanto en términos de volumen como en valor. Su cotización influye sobremanera en los precios de todos los bienes y servicios que utilizan la energía de manera intensiva, y también en los precios de los combustibles alternativos como el gas natural y el carbón, entre otros.

BREVE HISTORIA PETROLERA

El petróleo es una mercancía que se compra y se vende, muy especial, con una gran importancia en el comercio mundial, representando el 10 por ciento de ese comercio. El barril de petróleo contiene 158,7 litros y hay países, como Arabia Saudita, que tienen una capacidad de producción de 8 millones y medio de barriles diarios.

El petróleo es el centro de este modelo energético que funciona en la actualidad en el mundo entero. Pero antes lo fue, dentro de la historia del capitalismo, el carbón. Ese primer modelo es lo característico de la Revolución Industrial entre mediados del siglo XVIII, siendo predominante hasta finales del siglo XIX.

El petróleo sustituye al carbón en un proceso que se desarrolla entre finales del siglo XIX y principios del XX, consolidándose finalmente después de la II Guerra Mundial como segundo modelo energético, que se basa en el petróleo como fuente primaria y en la electricidad como secundaria, y se hace definitivo cuando Estados Unidos impone al planeta la civilización del plástico y la utilización del automóvil a gran escala, superando al carbón por tener más contenido energético. De él se pueden extraer muchos subproductos a partir de su refinación y es fácilmente transportable, así como la facilidad de ser consumido a gran escala.

A fines del siglo XIX y principios del XX los principales productores mundiales eran los EE.UU., el Medio Oriente, Venezuela e Indonesia. Dos compañías europeas controlaban la explotación de Venezuela e Indonesia y el resto por tres compañías norteamericanas.

En 1949 siete empresas, mediante una organización monopólica, controlaban el 92 por ciento de las reservas mundiales del petróleo, el 88 por ciento de la producción mundial, el 77 por ciento de la capacidad de refinación, el 66 por ciento de la flota de buques tanques petroleros y la totalidad de los oleoductos existentes en esa fecha.

Al surgir la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), como una asociación de países productores y exportadores de petróleo para defenderse del control monopólico ejercido por este cartel, fue fundada por Irán, Iraq, Arabia Saudita, Kuwait y Venezuela. Actualmente se le agregan Argelia, Nigeria, Indonesia, Qatar, Libia y los Emiratos Arabes Unidos.

El primer shock petrolero fue en 1973 y 1974, produciéndose un aumento de los precios del petróleo de unos 3 dólares el barril a 12, cuadruplicándose, y eso tuvo efectos diferentes entre los distintos agentes que operan en el mercado mundial petrolero.

El 66 por ciento del petróleo que se comercializa es consumido por los países industrializados que se ajustaron rápidamente al aumento de los precios, transfiriendo hacia el exterior los precios de la energía en forma de alza de precios de los productos manufacturados que exportaban, así como desarrollando programas de ahorro, de conservación y de sustitución de petróleo. También nuevas tecnologías ahorradoras, explotando mejor las reservas nacionales.

Estos fueron y lo siguen siendo el grupo de países desarrollados que en mejores condiciones están para enfrentarse a estos altos precios.

Las empresas transnacionales fueron las grandes beneficiarias de esa primera alza de precios, porque ellas controlaban los eslabones más altos del ciclo productivo, refinación y comercialización.

Por su parte, el Tercer Mundo se divide en dos grandes grupos, los productores y exportadores de petróleo. Los segundos acumularon grandes recursos con esa alza de precios, pero esa cuadruplicación de precios que fueron reciclados por los bancos de los países desarrollados y en lo fundamental convertidos en deuda, desembocaron finalmente en la crisis de la deuda externa en la década de los años 80.

Los bancos occidentales fueron los principales ganadores.

Este es uno de los factores clave que está en la génesis de la crisis de la deuda externa del Tercer Mundo, que en 1975 era de 179 000 millones de dólares y hoy es 2 millones y medio de millones de dólares.

En los años 1979-81 se da la segunda crisis de aumento de precios, muy relacionado con la Revolución en Irán y la posterior guerra de ese país con Iraq, que provoca una reducción de la oferta. El precio se disparó y llegó a 35 dólares el barril en el 81, muy cercano al que se encuentra en estos momentos.

LOS ESPECULADORES Y LAS CRISIS

Existen tres mercados bursátiles en el mundo. En este escenario se desempeñan los principales actores de este mercado, que son los vendedores de petróleo crudo y productos derivados. Estas compañías tienden hoy en día a la fusión entre ellas.

Existen, además, las compañías nacionales de los países productores. También están los compradores, donde aparecen nuevamente las compañías petroleras.

Las principales transnacionales del petróleo tienen la doble función de comprar y vender el producto. Existen también los refinadores de petróleo.

También los intermediarios, que compran el petróleo crudo y sus derivados y lo revenden, y son los que concurren a las bolsas para cubrirse del riesgo de alza o baja del mercado.

El último agente es el especulador, que concurre al mercado para apostar a la alza o baja y con esto obtener ganancias. Los factores que influyen en el precio son los económicos, geográficos, políticos y la manipulación del mercado a partir de los especuladores.

Para algunos especialistas, la crisis actual no terminará hasta que se terminen los movimientos especulativos.

En 1997 la situación económica mundial tenía un buen estado y la demanda del petróleo se incrementaba constantemente. Después de la crisis asiática el precio del crudo bajó. En 1998 los países productores tratan de contrarrestar esa situación y recortaron la producción, lo que permitió que en 1999 comenzara la corriente alcista que se muestra hoy, de 14 a 29, después hasta los 35, uno de los precios más altos en los últimos 10 años.

Esta incertidumbre e inestabilidad en el mercado petrolero influyen mucho en la economía de los países subdesarrollados y en su futuro económico, ya que la mayoría son importadores netos de petróleo. El precio promedio actual casi triplica el de 1998 y eso nos da la medida de los recursos que se deben dedicar para su compra y no a otros renglones.

Los países subdesarrollados no han podido hacer la reconversión industrial que en su momento hicieron los desarrollados y siguen siendo dependientes de petróleo. La falta de recursos, la no transferencia tecnológica necesaria y el robo de cerebros han influido para no poder hacer esa reconversión.

El aumento del precio del petróleo, junto con la disminución de los precios de los productos básicos agravan esta relación de intercambio ya desigual. La influencia del combustible es determinante en las economías de los países del sur. El crecimiento de los precios del petróleo puede hacer crecer aún más la dependencia de los países pobres.

CUBA Y LOS EFECTOS DE LA CRISIS

El efecto del alza de los precios se hace sentir con fuerza en el caso de Cuba, de la misma manera que sucede con otros países subdesarrollados. En 1999 ya sufríamos los embates de esos precios, pagando un 48 por ciento más por el fuel-oil que se dedica a la producción eléctrica.

Esta escalada no se ha detenido y en el 2000 es más creciente, produciéndose un incremento tremendo. Este verano se adoptaron medidas excepcionales en el país para evitar afectaciones en algunos servicios básicos y en función de ello se afectaron otros terrenos, así se pudo paliar en alguna medida este fenómeno desorbitante de los precios del petróleo, que se calculan entre los 500 y 600 millones por encima de lo estimado.

Se recalcó en la Mesa que se deberán adoptar medidas que nos protejan de esta situación, mientras los precios no bajen.

Los panelistas se refirieron a la ola de protestas que se manifiesta en Europa, que empezó por Francia, y afecta a países como Gran Bretaña, Bélgica, Alemania, entre otros, lo que fue demostrado por la proyección de varios reportajes de televisoras extranjeras, informándose que muchas de las gasolineras en esas naciones tienen sus depósitos secos.

Gran Bretaña aplicó medidas de emergencia, donde se incluye la posible participación del ejército, mientras que en Bélgica y otras naciones las tensiones aumentan.

A pesar de estos efectos, los países desarrollados están en mejores condiciones para pagarlo a cualquier precio, aunque son los más consumidores y el precio se ve influido notablemente por los impuestos que esos gobiernos aplican. Estados Unidos importa más de la mitad de lo que consume, a pesar de ser el segundo productor; sobre todo en la última etapa, el consumo y el despilfarro son los elementos característicos en ese país.

En fin, el mundo de hoy se enfrenta a una tensa situación que lesiona fundamentalmente a los países del Tercer Mundo no exportadores de petróleo.

(Publicado 14/9/2000)
Más información

pixelb.gif (34 bytes)

Home